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5 de noviembre de 2010

Interlagos

En esta pista se puede llegar a definir el Mundial de Fórmula 1:

2 de julio de 2010

Sobre el Mundial XXI:

Brasil 1 vs Holanda 2

El primer partido de los cuartos de final fue muy intenso. Si bien es cierto que no se jugó un gran fútbol, la emoción del segundo tiempo ayudó a que me olvide del choque entre Nadal y Murray por la semifinal de Wimbledon. También hay un detalle muy interesante: es el segundo partido del torneo que un equipo ganó tras ir perdiendo. El único había sido el triunfo de Dinamarca frente a Camerún por el mismo resultado.

Se enfrentaban dos equipos que habían paseado por la fase de grupos y que casi no sufrieron en su cruce de octavos de final. De alguna manera se podía llegar a decir que éste era el primer gran desafío de ambas selecciones.

Bert van Marwijk tenía la intención de repetir el 11 que venció a Eslovaquia, pero debido a la lesión de uno de sus centrales (Mathijsen) tuvo que hacer un cambio. Al final la naranja salió con Stekelenburg al arco. Van der Wiel por derecha (con proyección), Heitinga y Ooijer en el centro y van Bronkhorst como lateral izquierdo. En el medio jugaron van Bommel y de Jong. En la creación Robben, Sneijder y Kuyt acompañados por van Persie en el ataque.

Dunga puso en cancha a Julio Cesar debajo de los palos. Maicon, Lucio, Juan y Bastos en la defensa. Dani Alves, Gilberto Silva y Felipe Melo en el medio del campo. Y el tridente Kaká, Robinho, Luis Fabiano arriba.

De la misma forma que frente a Chile, Brasil empezó el partido siendo cauteloso, pero sabiéndose superior. Y también de la misma manera que frente a los de Marcelo Bielsa, el gol tempranero de Robinho los tranquilizó.

El primer tanto llegó tras un error de la defensa holandesa. Heitinga salió muy lejos para seguir a Luis Fabiano que bajó a buscar la pelota, y Felipe Melo (le dejaron tiempo y espacio con el balón) metió un muy lindo pase al espacio que había generado el “9”, que el ex Real Madrid aprovechó para definir como sabe.

Con el 1 a 0, Holanda era la que necesitaba salir un poco más. Pero la buena defensa de los de Dunga no le dejó espacio ni a Sneijder ni a Robben. Brasil estaba en la posición que más disfruta: en ventaja y con la posibilidad de salir de contra.

El gol brasilero empeoró la realidad de los europeos. Continuaron sin aparecer los que debían hacerlo para que los de van Mereijk tuvieran chances de empatar. Pero aún con el triunfo parcial, y más allá de la notable superioridad de Brasil, muchos de sus jugadores y también su DT estaban muy nerviosos. El primer tiempo terminó, y Holanda estaba agradecida.



El comienzo de la segunda etapa fue una extensión del final de la primera. Robben y Sneijder seguían sin aparecer, y Julio Cesar no era molestado. Hasta que, tras un tiro libre jugado rápido Felipe Melo peinó un centro para el que Julio Cesar estaba bien posicionado y le regaló el empate a los holandeses.

La igualdad no le sentó bien a Brasil, que continuó con la mentalidad de no atacar y salir de contra. Empezaron a entrar en el partido Robben y Sneijder, y comenzaron a presionar a sus rivales. Todo el equipo holandés se adelantó unos metros en el campo y obligaron a los de Dunga a defenderse más cerca de su arco.

Cuando iban 25´, Kuyt, tras un corner, cabeceó la pelota en el primer palo y dejó sólo a Sneijder que le dio un frentazo para poner el 2 a 1. Apenas 5´ después Felipe Melo se hizo echar por un innecesario pisotón. En desventaja y con un hombre menos, los sudamericanos no supieron que hacer para volver a meterse en el partido.

Desde el banco tampoco llegaron soluciones. Cuando quedaban 15´ Nilmar ingresó, pero el que salió fue Luis Fabiano. El conjunto de Dunga tuvo alguna oportunidad de empatarlo, pero ninguna demasiado clara. Al final debió ser 3 a 1, pero los delanteros holandeses no supieron definir una jugada para la que no encuentro explicación.




Esta eliminación no va a ser lamentada por todo Brasil. Mucha gente en el país carioca estuvo disconforme con la elección del Dunga como DT. Y los resultados obtenidos (campeón de la Copa América y la Copa Confederaciones) no cambiaron la forma de pensar de una parte del pueblo brasilero que juzga a su selección por su juego y no por sus triunfos.

El error fue de la CBF (Confederación Brasilera de Fútbol). Tras la salida de Alemania 2006 a manos de Zidane, y luego de ver como un equipo lleno de estrellas fracasó, decidieron que lo mejor era contratar a alguien con mano dura, que no tiemble si había que sacar a una estrella (los cañones apuntaban a Ronaldo, Ronaldinho y Adriano).

La pregunta es la siguiente: ¿Por qué buscar un nuevo estilo futbolístico si el que tienen les dio cuatro campeonatos mundiales (el de Estados Unidos 94 no tuvo nada de jogo bonito)?

Lo lindo que tiene el fútbol es que no existe una fórmula que te garantice el éxito. Pero si la que usaste toda la vida te dio resultado, ¿para qué la vas a cambiar?
Es cómo si la federación italiana contratara a Pep Guardiola para que haga jugar a la selección como a Barcelona. Si su catenaccio les regaló cuatro trofeos, no sería lógico cambiarlo. Por más que a mi no me guste, su estilo ha sido exitoso. En lo que respecta a meros resultados es indiscutible. Si empezamos a hablar de gustos es otra cosa.

Pero un día antes del partido de Argentina no es el momento ideal para una discusión en la que nunca va a existir un ganador.

29 de junio de 2010

Sobre el Mundial XIX:

Algunas ideas sobre lo que dejaron los octavos de final:


-Solamente dos partidos fueron a alargue, y apenas uno a penales. Eso es una pauta de cómo los equipos que debían ganar ganaron. No precisaron de tiempo extra, hicieron su trabajo en los 90.


-Me encanta la idea de cuatro equipos sudamericanos entre ocho. A ver si nos damos cuenta de que nuestra eliminatoria es de las más difíciles y sin dudas la más pareja.


-De todos los equipos en los cuartos de final, sólo cuatro levantaron éste trofeo (o el Jules Rimet) alguna vez: Argentina, Uruguay, Brasil y Alemania. Está bueno que nuevos equipos se acerquen a éstas instancias.


-España sigue avanzando, pero no convence. Algunos momentos de hoy estuvieron cerca de lo que saben hacer.


-Llorente hizo más en media hora que Torres en todo el Mundial. El de Athelic de Bilbao mantuvo ocupados a los centrales portugueses y le dio más lugar a los que saben con la pelota. Además siempre está la posibilidad de que cabecee cualquier pelota.


-Estamos acostumbrados a los arranques lentos de Brasil. Siempre son de temer. Pero otro que está avanzando calladito es Holanda, que encima recuperó a Robben. Veremos si el ex Real Madrid puede volver a marcar la diferencia contra los de Dunga.


-Alemania volvió a ser algo de lo que mostró contra Australia. Y eso significa que son de temer. Tienen mucha movilidad en ataque, y a uno de los mejores jugadores del torneo (Öezil). Además para ellos juega Klose, uno de los delanteros mas subvalorados del fútbol europeo, pero que siempre rinde en la selección (50 goles en 99 partidos).


-Lo de Inglaterra y lo de Portugal fue lamentable. Por suerte la competencia sigue castigando a los equipos amarretes.


-Mañana y el jueves serán los primeros días sin partidos tras 19 jornadas seguidas. A esta altura puedo decir que tengo una adicción a éste deporte, por lo que las próximas 48 hs serán muy duras. Me imagino que terminaré recurriendo al archivo.


El viernes ya comienzan los cruces de cuartos. A las 11.00 van Holanda – Brasil y a las 15.30 Uruguay – Ghana. El sábado es el turno de Argentina – Alemania a las 11.00 y más tarde jugarán Paraguay – España.


Hasta ahora hemos tenido un lindo Mundial. Sinceramente esperaba menos buenos partidos, y mucha más lucha. Pero cuando los luchadores se quedan afuera, el momento de los jugadores empieza.


P.D.: Con éste asado festejaron los uruguayos. Diego Forlán es el camarógrafo.


28 de junio de 2010

Sobre el Mundial XVIII:

Brasil vs Chile


A priori era un partido muy interesante. Y lo fue hasta que, de un córner, Brasil abrió el marcador y el partido. A partir de ese momento Chile se desesperó y los de Dunga lo definieron.


Lindo duelo de sudamericanos protagonizaron Brasil y Chile. El equipo de Bielsa con su estilo vertiginoso y vertical contra la especulación brasilera. La verdeamarelha fue con un par de cambios. Julio Cesar al arco. Maicon, Lúcio, Juan y Bastos abajo. Gilberto y Ramires en el medio junto a Dani Alves y Kaká para armar. Arriba Luis Fabiano y Robinho.


La roja no contó con Ponce y Medel suspendidos y salió con Bravo en el arco. Jara, Fuentes y Contreras en defensa. Isla, Carmona y Vidal. Beausejour de enganche y Sánchez, Suazo y González de delanteros. Formaba una especie de 3-3-1-3/3-4-3


El partido empezó muy parejo. Yo pensaba que el estilo de Bielsa de ir tanto al ataque le iba a caer como anillo al dedo a Brasil que gusta de salir de contra. Pero no fue así, porque la buena posición de los jugadores chilenos en defensa fue muy buena y obligó a los cariocas a elaborar sus ataques por abajo, algo a lo que, curiosamente, no están acostumbrados.


La presión brasilera sobre Chile no se debía a su empuje futbolístico. Sino a la cantidad de infracciones que llegaron como centros al área de Bravo y a los seis córners que Máicon o Dani Alves tiraron. Como era de esperar, alguno de esos centros terminó en gol de Juan. Y desde ese momento Brasil empezó a jugar.




Lo que más le cuesta al equipo de Dunga es meter el primero. Los demás casi siempre llegan. Y hoy no fue la excepción. Tres minutos más tarde en una contra en la que participaron los tres de arriba, Luis Fabiano marcó el segundo y derrumbó cualquier posibilidad chilena de empatar.


Para el segundo tiempo Bielsa decidió hacer un par de cambios. El primero era necesario para darle a Chile el juego que no tuvo, por eso entró Valdivia por Mark González. Beausejour fue a la izquierda y el “10” se colocó en su lugar. También entró Tello en el mediocampo por Contreras. Así definitivamente volvió al sistema que más éxitos le dio: 3-3-1-3.


Pero nada de eso sirvió porque a los 15’ del segundo periodo, y en otra contra letal, Robinho puso el tercero para cerrar el partido. Bielsa intentó darle vida al equipo con el ingreso de Millar por Isla, pero no funcionó. El encuentro estaba cerrado, y ningún jugador rojo tenía la llave para abrirlo.





Se lo ha criticado mucho a Dunga por hacer jugar a Brasil de la forma que lo hace. Y la verdad es que todos ellos tienen razón. A mi me resulta lamentable que un equipo que tiene esos nombres propios se defienda con la cantidad de jugadores que se defiende la verdeamarelha. Además, se nota que los futbolistas disfrutan cuando empiezan a jugar luego de ponerse en ventaja alla Dunga.


En definitiva se puede decir que es efectivo el juego brasilero, pero de lindo no tiene nada. Y me parece triste que un país que ganó cuatro de sus cinco Mundiales (el del '94 fue lamentable y Dunga era el capitán) jugando al fútbol no intente emular a sus equipos exitosos y mirables. Pero la verdad la tendrá el campeón del torneo. Ojala no sea Brasil, porque dos Copas del Mundo seguidas con equipos amarretes levantando el trofeo no se si son saludables para la vista.



25 de junio de 2010

Sobre el Mundial XIII:

Tras un sorpresivo jueves, la “justicia” se volvió a hacer presente en la Copa del Mundo. Digo esto porque los mejores de los Grupos G y H son los que avanzaron de ronda. Un día más pasa, y otro equipo mezquino se queda afuera. Adiós a los suizos, que no quisieron ganar frente a Honduras.


Por la mañana la situación era bastante sencilla. Tanto a Brasil como a Portugal les servía el empate. Tampoco es que no se atacaron, pero no generaron muchas situaciones de riesgo. También ayudaba que no importaba mucho terminar primero porque la posibilidad de que España fuera segundo era factible.


Terminó 0 a 0, con un Brasil semi-titular (Nilmar, Dani Alves, Baptista y Juan fueron de arranque), y un Portugal que probó algunas cosas (Ronaldo jugó de 9, sin acompañantes porque Duda y Danny bajaban con los laterales).




Por fin llegaba el partido que más había esperado (sin contar a los de Argentina). Apenas sortearon los grupos, y vi que Chile estaba con España en el H, me dieron ganas de ver el enfrentamiento de las rojas. Encima el encuentro era decisivo para los dos. El que ganara se clasificaba, y el que perdiera tenía serias posibilidades de quedar afuera del torneo.


Menos mal que el tercero en discordia fue Suiza. Porque hubiera sido una pena ver al equipo dirigido por Marcelo Bielsa irse del Mundial con 6 puntos. Y más si tenemos en cuenta que 6 de los otros 7 segundos se habían clasificado con 4 o 5 unidades a octavos de final.


El partido fue muy intenso. Se notaba que las dos selecciones querían ganar, pero sin dejar de intentarlo a su manera. Chile con su ya clásica V+V (verticalidad vertiginosa o vertiginosa verticalidad) y España con pase + pase + pase = movimiento de la defensa rival = espacios.


Vicente del Bosque puso a un mix de jugadores de los dos primeros partidos. Volvió Iniesta, dejó a Torres y lo sacó a Jesús Navas. España se paró con cuatro en el fondo (Ramos, Piqué, Puyol, Capdevilla), dos volantes de contención (Busquets más atrás, y Xabi Alonso con tareas ofensivas y defensivas), dos cracks como creadores (Iniesta un poco tirado a la derecha y Xavi), y dos delanteros (Torres bien de “9” y Villa arrancando desde la izquierda).


Chile salió a la cancha como suele hacerlo si su rival juega con dos delanteros. Tres fijos en el fondo (Medel, Ponce y Jara), tres volantes (Isla, Estrada y Vidal), un enganche (Valdivia) y tres delanteros (Sánchez, Beausejour y González). Sin embargo, cuando los sudamericanos no tenían la pelota, Mark González bajaba unos metros, y era Beausejour el que seguía a Sergio Ramos, dándole libertad a los centrales españoles, que eran levemente presionados por Valdivia. De esa forma quedaban parados 3-4-3.


Gracias a la presión chilena los europeos no llegaron a sentirse cómodos dentro del campo. Los dirigidos por Bielsa (especialmente los volantes) ocupaban sus posiciones en la cancha sin hacer marca personal, y eso evitaba que se abran los espacios que necesitan los mediocampistas españoles para crear.


En el momento más parejo del partido, España se encontró con un gol que llegó tras una mala salida del arquero chileno. Unos minutos después, y luego de otro error de la defensa, Iniesta metió el segundo. Y durante el festejo del jugador de Barcelona, el árbitro (Marco Rodríguez de Méjico) echó a Estrada. El primer tiempo terminó de la peor manera posible para los sudamericanos, que además, con un gol suizo quedaban afuera.


Párrafo(s) aparte para el juez. Si bien es cierto que el volante central de Chile entró demasiado acelerado al encuentro, también es verdad que al mejicano le faltó criterio durante todo el primer tiempo. Sacó tres tarjetas antes de los veinte minutos. Y cobró todos los contactos, por mínimos que fueran.


El fútbol es un deporte dónde necesariamente hay contacto. Es más, es legítimo que haya forcejeo entre los jugadores. Si el referí cobra cada uno de los roces que hay, el partido terminará siendo un concierto de pitidos, y lo que menos vamos a ver es a la pelota rodar por el piso.


Lo peor de todo es que en el segundo tiempo no mantuvo el mismo criterio, porque sino debería haber echado a Ponce (por un par de infracciones de atrás) y a Vidal (por reiteración de faltas). Ya se que es mucho pedir que haya un criterio similar entre todos los árbitros, pero estaría bueno que antes de los partidos les avisen a los jugadores si el juez es del siga, siga o si le gusta hacer sonar el pito.


Pero bueno, paso a la segunda mitad que fue bastante interesante.


Como era lógico Bielsa hizo un par de cambios. Entraron Millar (volante central) y Paredes (delantero) por Valdivia y González, y Chile se acomodó con tres líneas de tres (Medel, Ponce, Jara; Isla, Millar, Vidal; Sánchez, Paredes, Beausejour). Los movimientos básicos se mantuvieron porque entre Millar y Paredes no sólo hicieron su trabajo, sino también el del enganche que faltaba (presionar a Busquets y no dejarlo jugar).


Esa presión chilena fue la que obligó a Piqué a salir él con el balón o a tirar pelotazos. Obviamente la (hoy) roja prefería que sea el central el que lleve la pelota y no uno de los volantes. Los europeos necesitaban más presencia en la mitad de cancha porque estaban perdiendo la pelota.


Entonces España también hizo un cambio. Como Torres no estaba haciendo un buen trabajo contra los defensores chilenos, entró Fábregas en su lugar. Así se aseguraba la posesión en el medio del campo, pero perdía fuerza en ataque. A partir del ingreso del jugador de Arsenal los europeos se pararon 4-1-4-1 con Villa como único delantero, y Busquets detrás de los cuatro que saben con la pelota (Xavi, Iniesta, Xabi Alonso y Fábregas).


Los de Vicente del Bosque intentaron pero no pudieron, y los de Bielsa se fueron acomodando cada vez mejor atrás. El trabajo defensivo de Chile en el segundo tiempo fue fantástico. Le dejaron la pelota al rival, pero sin concederle espacios por donde hacer el pase final. Además, gracias al ingreso de Orellana por Sánchez, tuvieron alguna que otra posibilidad de contra.





Fue un partido realmente interesante desde muchos puntos de vista (táctico, técnico, emocional, etc.). Me alegra que los dos equipos que se preocuparon por meter goles hayan sido los que avanzan a la segunda ronda.


Y hablando de octavos de final, ya tenemos los primeros dos choques: a las 11.00 juegan Uruguay – Corea del Sur y a las 15.30 Estados Unidos – Ghana. Obviamente mañana dejamos un rato de lado al blanco y somos celestes. Empieza la mejor parte del Mundial. Esa en la que si perdes te vas a tu casa. Todavía nos quedan 15 días de competición con tan sólo 16 partidos.




19 de junio de 2010

Sobre el Mundial VIII:

Los partidos de hoy, o por lo menos dos de ellos, dejaron más que sólo resultados. Oficialmente tenemos al primer clasificado y al primer eliminado de Sudáfrica 2010. Digo oficialmente porque equipos como Honduras, Corea del Norte o el local tienen muy pocas posibilidades de jugar los octavos de final. Y también hay que tener en cuenta a Argentina, Uruguay y Méjico como casi clasificados.


Pero lo que hoy nos llama es la victoria de Holanda sobre Japón primero, y la derrota de Camerún a manos danesas después. Vale la pena aclarar que los holandeses no se clasificaron con su triunfo, sino que se beneficiaron de la derrota africana.


El partido entre naranjas y asiáticos fue, una vez más, aburrido. Como varios de los encuentros de las 8.30 intenté verlo desde la cama, pero el sueño siempre fue más fuerte, y me ganó la pulseada en varias etapas del partido. Por lo menos, el grito de Que digo gol, recontra golazo Nelson me sacudió, y pude ver el error del arquero japonés tras el remate de Sneijder.


Los dirigidos por Takeshi Oda se plantaron en la cancha con cuatro defensores (Komano, Nkazawa, Tulio y Nagatomo) con un volante de contención delante de los centrales (Abe). Entre ellos cinco controlaron la zona en la cual holanda (supuestamente) crea las situaciones de riesgo, y anularon a los cuatro naranjas dedicados al ataque. En la mitad de la cancha los asiáticos pusieron a otra línea de cuatro jugadores (Matsui, Hasebe, Endo y Okubo), como para asegurarse la posesión en esa parte del campo (cosa que no ocurrió). Y adelante jugó el autor del gol japonés en el primer partido, Honda.


Lo cierto es que el intento de mantener/controlar a la pelota no le funcionó a los de Oda. Holanda tuvo mucho más el balón, pero no supo que hacer con él.


Y la razón por la cual los europeos no pudieron traducir el control del juego en goles fue la misma que en el primer partido (Japón se paró de manera similar a Dinamarca). Bert Van Marwijk puso al mismo equipo que contra los daneses, y no corrigió el error que si rectificó con las sustituciones que hizo en ambos partidos.


Les vuelvo a decir la formación de Holanda porque me resulta muy interesante. De nuevo jugaron con cuatro defensores (Van der Wiell, Heitinga en el centro y Mathijsen y Van Bronkhorst en los costados con proyección), dos volantes centrales (Van Bommel y De Jong), tres jugadores dedicados a la creación (Kuyt, Sneijder y Van der Vaart) y un delantero (Van Persie).


Tanto en el primero como en el segundo encuentro, las situaciones más claras de Holanda vinieron cuando el DT sacó a Van der Vaart/Kuyt y puso a un extremo. El joven Ekijero Elja es de lo mejorcito que hemos visto de los equipos europeos (que hasta acá han dejado mucho que desear). Con su velocidad le dio otro ritmo al ataque holandés, lo que le permitía a Sneijder más tiempo y espacio con la pelota. Sería raro, si Robben no vuelve a estar disponible, que Elja no juegue contra Camerún.


Más allá de no demostrar todo lo que pueden hacer, Holanda es el primer equipo clasificado a octavos de final y espera a algún conjunto del Grupo F (Italia, Paraguay, Nueva Zelanda y Eslovaquia).



Ahora es el turno del primer eliminado del Mundial: Camerún.


Los africanos empezaron el partido con una mentalidad bien diferente a la del primer encuentro y los europeos también hicieron algunos cambios en relación al partido con Holanda. Ambos equipos plantaron un 4-3-1-2 bien clásico, pero la diferencia (tanto para bien como para mal) la hizo Assou-Ekoto, el lateral izquierdo camerunés.


El conjunto de Eto’o controló la pelota desde el principio y, tras un error en la salida del rival, el delantero de Inter aprovechó un buen centro y definió al primer palo. Lo bueno de los dirigidos por Paul Le Guen es que tras el gol no se tiraron atrás y siguieron atacando. De la mano de Emana y Geremi manejaron bien la pelota, y tuvieron la posibilidad de meter otro.


Pero tras uno de los ataques de Camerún, la defensa danesa recuperó la pelota en el lado izquierdo, tiró un pase largo cruzado a la espalda de Assou-Ekoto, que estaba en ataque, Rommedahl recibió con mucho espacio y tiro el centro para que Bendtner defina con el arco solo. De repente, el partido estaba como al principio, cuando los africanos habían sido más que los europeos.


El segundo tiempo empezó igual, con Los Leones Indomables yendo a buscar en segundo. Pero nuevamente tras otra pelota desperdiciada en ataque, Dinamarca hizo lo mismo que en el primer gol. Pase largo cruzado a Rommedahl, que esta vez, en lugar de tirar el centro, enganchó hacia el medio y empujó de zurda al segundo palo.



Es una lástima que tras haber cambiado la forma de jugar (para mejor) Camerún se haya quedado afuera. Sin embargo bien por Le Guen que cambió a tiempo.


Igualmente me saco el sombrero ante los daneses que pudieron haberse tirado atrás cual Grecia, pero no lo hicieron y siempre matuvieron a dos o tres jugadores dispuestos para una contra. Podría haber sido empate por el empuje africano, pero un tercer gol danés de contra no hubiera sido descabellado.


Lamentablemente para los objetivos de la organización, los equipos del continente no andan nada bien, y hay muchas chances de que ninguno avance a la segunda ronda. Es el momento de despertarse para los europeos que nos deben algunas materias, y ojala que el invicto sudamericano continúe (aunque si Brasil pierde con Costa de Marfil no me pondría muy triste).


15 de junio de 2010

Sobre el Mundial V:

Un feo día para los que gustamos del fútbol bien jugado, y de los equipos que piensan más en el arco contrario que en el propio. Algo de Brasil, pero como siempre, los cariocas empezaron bien tranquilos.


El primer partido fue algo más de lo que esperaba. Claro, siempre teniendo en cuenta que no esperaba nada, ni siquiera situaciones de riesgo. Pero los eslovacos, y especialmente uno de sus delanteros, el hijo y homónimo del DT, Vladimir Weiss, me alcanzaron para no cabecear en la cama. El empate me pareció un poco injusto, pero ¿qué se le va a hacer? Si el fútbol fuera justo no sabríamos quién es/fue Bilardo.


Luego del duelo entre eslovacos y neozelandeses, venía el perfecto aperitivo para esperar a Brasil – Corea del Norte. O por lo menos así lo creía, ya que Portugal y Costa de Marfil hicieron todo lo posible para que apague el televisor.


Fueron dos equipos que claramente no querían perder. Es cierto que la presencia de Brasil en su grupo sólo le deja lugar a uno, pero yo esperaba un poco más de los dos.


Ronaldo amagó con meterse en el partido, y hacerlo un poco más interesante, cuando en el primer tiempo lastimó al poste derecho del arquero marfileño, pero eso fue todo lo que hizo en los 90 minutos.


Los africanos intentaron un poco más, pero siempre con demasiado recaudo. Desde la izquierda, y de la mano de Salomón Kalou, jugador de Chelsea, deberían haber intentado más, ya que Paulo Ferreira, también de los azules, pasaba bastante al ataque.



Pero bueno, al final fue 0 a 0, y van a tener que definir el segundo puesto en otras dos fechas, porque a Brasil no creo que se le escape ningún punto.


Y finalmente, el último de los campeones jugó. Mucha expectativa para ver al equipo de Dunga, que ganó, pero no goleó ni gustó. Sinceramente no creía que los brasileros fueran a meter más de dos en el primer partido. Es normal que arranquen despacito, y es una mala señal para el resto de los equipos cuando Brasil no hace ruido, porque juegan con menos presión. Y cuando un brasilero tiene poca presión y está relajado pasan cosas como éstas.



Mala jornada en lo futbolístico. Pero para mí el día de hoy solamente iba a ser un paso necesario previo a mañana (salvo por Brasil), porque a partir de las 8.30 podremos ver a Chile contra Honduras, y más tarde a la gran España enfrentando a Suiza. Ojalá las dos rojas me compensen por la pobreza sufrida hasta ahora.


20 de enero de 2010

Garrincha:

Sin duda, uno de los mejores gambeteadores que el fútbol tuvo o va a tener. Campeón del mundo en Chile 1962, siendo protagonista y líder absoluto de su selección tras la lesión de Pelé, quien lo ha llegado a considerado su superior.


En la primera fase de esa Copa del Mundo, Brasil se enfrentó a Checoslovaquia en el segundo partido del grupo. Y para agrandar el mito, les dejo un fragmento de una nota que escribió Ezequiel Fernández Moores para Cancha Llena:


(…)Mané lleva la pelota atada a su botín derecho. Gambetea cuatro veces seguidas a su marcador checoslovaco. Vuelve sobre sus pasos. El marcador no quiere exponerse a una nueva humillación y lo espera con los brazos en la cintura. Mané lo espera como un torero. Se queda diez segundos eternos con la pelota. Hasta que el defensor se anima a salirle y Mané vuelve a superarlo. Amagando otra vez para adentro y desbordando por afuera. Cuenta la leyenda que en el vestuario el DT checoslovaco reprocharía al defensor. "¿No te dije que él siempre amaga del mismo modo?" "Sí, pero lo que no me dijo fue cuándo."(…).



Al 1’ 09’’ de éste video pueden ver como éste genio de piernas chuecas (una le medía 6cm más que la otra) volvió loco a los defensores checoslovacos:



Mané falleció un 20 de Enero de 1983 por causas relacionadas con el alcohol. Pero para los hinchas del fútbol, sus gambetas serán inmortales.


Así está el país…