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25 de junio de 2010

Sobre el Mundial XIII:

Tras un sorpresivo jueves, la “justicia” se volvió a hacer presente en la Copa del Mundo. Digo esto porque los mejores de los Grupos G y H son los que avanzaron de ronda. Un día más pasa, y otro equipo mezquino se queda afuera. Adiós a los suizos, que no quisieron ganar frente a Honduras.


Por la mañana la situación era bastante sencilla. Tanto a Brasil como a Portugal les servía el empate. Tampoco es que no se atacaron, pero no generaron muchas situaciones de riesgo. También ayudaba que no importaba mucho terminar primero porque la posibilidad de que España fuera segundo era factible.


Terminó 0 a 0, con un Brasil semi-titular (Nilmar, Dani Alves, Baptista y Juan fueron de arranque), y un Portugal que probó algunas cosas (Ronaldo jugó de 9, sin acompañantes porque Duda y Danny bajaban con los laterales).




Por fin llegaba el partido que más había esperado (sin contar a los de Argentina). Apenas sortearon los grupos, y vi que Chile estaba con España en el H, me dieron ganas de ver el enfrentamiento de las rojas. Encima el encuentro era decisivo para los dos. El que ganara se clasificaba, y el que perdiera tenía serias posibilidades de quedar afuera del torneo.


Menos mal que el tercero en discordia fue Suiza. Porque hubiera sido una pena ver al equipo dirigido por Marcelo Bielsa irse del Mundial con 6 puntos. Y más si tenemos en cuenta que 6 de los otros 7 segundos se habían clasificado con 4 o 5 unidades a octavos de final.


El partido fue muy intenso. Se notaba que las dos selecciones querían ganar, pero sin dejar de intentarlo a su manera. Chile con su ya clásica V+V (verticalidad vertiginosa o vertiginosa verticalidad) y España con pase + pase + pase = movimiento de la defensa rival = espacios.


Vicente del Bosque puso a un mix de jugadores de los dos primeros partidos. Volvió Iniesta, dejó a Torres y lo sacó a Jesús Navas. España se paró con cuatro en el fondo (Ramos, Piqué, Puyol, Capdevilla), dos volantes de contención (Busquets más atrás, y Xabi Alonso con tareas ofensivas y defensivas), dos cracks como creadores (Iniesta un poco tirado a la derecha y Xavi), y dos delanteros (Torres bien de “9” y Villa arrancando desde la izquierda).


Chile salió a la cancha como suele hacerlo si su rival juega con dos delanteros. Tres fijos en el fondo (Medel, Ponce y Jara), tres volantes (Isla, Estrada y Vidal), un enganche (Valdivia) y tres delanteros (Sánchez, Beausejour y González). Sin embargo, cuando los sudamericanos no tenían la pelota, Mark González bajaba unos metros, y era Beausejour el que seguía a Sergio Ramos, dándole libertad a los centrales españoles, que eran levemente presionados por Valdivia. De esa forma quedaban parados 3-4-3.


Gracias a la presión chilena los europeos no llegaron a sentirse cómodos dentro del campo. Los dirigidos por Bielsa (especialmente los volantes) ocupaban sus posiciones en la cancha sin hacer marca personal, y eso evitaba que se abran los espacios que necesitan los mediocampistas españoles para crear.


En el momento más parejo del partido, España se encontró con un gol que llegó tras una mala salida del arquero chileno. Unos minutos después, y luego de otro error de la defensa, Iniesta metió el segundo. Y durante el festejo del jugador de Barcelona, el árbitro (Marco Rodríguez de Méjico) echó a Estrada. El primer tiempo terminó de la peor manera posible para los sudamericanos, que además, con un gol suizo quedaban afuera.


Párrafo(s) aparte para el juez. Si bien es cierto que el volante central de Chile entró demasiado acelerado al encuentro, también es verdad que al mejicano le faltó criterio durante todo el primer tiempo. Sacó tres tarjetas antes de los veinte minutos. Y cobró todos los contactos, por mínimos que fueran.


El fútbol es un deporte dónde necesariamente hay contacto. Es más, es legítimo que haya forcejeo entre los jugadores. Si el referí cobra cada uno de los roces que hay, el partido terminará siendo un concierto de pitidos, y lo que menos vamos a ver es a la pelota rodar por el piso.


Lo peor de todo es que en el segundo tiempo no mantuvo el mismo criterio, porque sino debería haber echado a Ponce (por un par de infracciones de atrás) y a Vidal (por reiteración de faltas). Ya se que es mucho pedir que haya un criterio similar entre todos los árbitros, pero estaría bueno que antes de los partidos les avisen a los jugadores si el juez es del siga, siga o si le gusta hacer sonar el pito.


Pero bueno, paso a la segunda mitad que fue bastante interesante.


Como era lógico Bielsa hizo un par de cambios. Entraron Millar (volante central) y Paredes (delantero) por Valdivia y González, y Chile se acomodó con tres líneas de tres (Medel, Ponce, Jara; Isla, Millar, Vidal; Sánchez, Paredes, Beausejour). Los movimientos básicos se mantuvieron porque entre Millar y Paredes no sólo hicieron su trabajo, sino también el del enganche que faltaba (presionar a Busquets y no dejarlo jugar).


Esa presión chilena fue la que obligó a Piqué a salir él con el balón o a tirar pelotazos. Obviamente la (hoy) roja prefería que sea el central el que lleve la pelota y no uno de los volantes. Los europeos necesitaban más presencia en la mitad de cancha porque estaban perdiendo la pelota.


Entonces España también hizo un cambio. Como Torres no estaba haciendo un buen trabajo contra los defensores chilenos, entró Fábregas en su lugar. Así se aseguraba la posesión en el medio del campo, pero perdía fuerza en ataque. A partir del ingreso del jugador de Arsenal los europeos se pararon 4-1-4-1 con Villa como único delantero, y Busquets detrás de los cuatro que saben con la pelota (Xavi, Iniesta, Xabi Alonso y Fábregas).


Los de Vicente del Bosque intentaron pero no pudieron, y los de Bielsa se fueron acomodando cada vez mejor atrás. El trabajo defensivo de Chile en el segundo tiempo fue fantástico. Le dejaron la pelota al rival, pero sin concederle espacios por donde hacer el pase final. Además, gracias al ingreso de Orellana por Sánchez, tuvieron alguna que otra posibilidad de contra.





Fue un partido realmente interesante desde muchos puntos de vista (táctico, técnico, emocional, etc.). Me alegra que los dos equipos que se preocuparon por meter goles hayan sido los que avanzan a la segunda ronda.


Y hablando de octavos de final, ya tenemos los primeros dos choques: a las 11.00 juegan Uruguay – Corea del Sur y a las 15.30 Estados Unidos – Ghana. Obviamente mañana dejamos un rato de lado al blanco y somos celestes. Empieza la mejor parte del Mundial. Esa en la que si perdes te vas a tu casa. Todavía nos quedan 15 días de competición con tan sólo 16 partidos.




21 de junio de 2010

Sobre el Mundial IX:

La expectativa general de una nueva presentación de España marcaba al 11º día de Copa del Mundo. Pero antes, cómo entrada, tuvimos a dos partidos muy interesantes. Portugal goleó, y España y Chile podrían haber metido varios más.


El rival de los lusitanos fue uno de los más flojos de todo el torneo. Corea del Norte no tiene ningún fundamento ofensivo, pero si la capacidad de acumular gente en defensa (que tanto complicó a Brasil).


Pero como era lógico, hoy debían salir a defender un poco más holgados porque el margen se les había terminado tras el 2 a 1 con los sudamericanos. Por suerte para todos aquellos que disfrutamos de éste deporte, los portugueses supieron aprovechar los espacios dejados por los jugadores asiáticos.

El primer gol llegó como deben llegar los goles de los equipos que se enfrentan a una selección que defiende con diez u once jugadores detrás de la línea de la pelota (lección para España?): uno de los volantes se sumó por sorpresa y un pase preciso lo dejó sólo con el arquero.


Luego del gol de Meireles, el partido se abrió aún más. Y de la mano de los laterales portugueses (Miguel y Coentrao), el equipo de Carlos Queiros aprovechó el lugar disponible en los costados de la cancha. Además, y como para liberarle la zona a los marcadores de punta, los dos volantes/delanteros que jugaron por afuera (Ronaldo y Simao) se cerraron, y obligaron a sus marcadores a dejar la línea.


El 7 a 0 no fue exagerado. Cada vez que los europeos se lo propusieron metieron un gol. Inclusive, cuando estaban 4 a 0, el DT les pidió a sus jugadores que intenten meter uno más para aumentar la diferencia de gol y complicarlo aún más a Costa de Marfil. Al final fueron 3 más.


Fue muy interesante que aún con la ausencia de Deco los portugueses tuvieran juego en la mitad de la cancha. Tiago, compañero de Agüero en Atlético de Madrid, manejó muy bien el juego del equipo junto a Meireles. Además, el otro volante central (Mendes) cumplió el rol de bajar unos metros y ponerse cerca de los dos centrales cuando los laterales subían.


Otra cosa agradable para los portugueses es que seis jugadores diferentes hayan marcado, y más teniendo en cuenta la dificultad que los dos “9” (Liedson y Almeida) del equipo tienen para meter un gol. Además recuperaron a Cristiano Ronaldo que se mostró poco egoísta, y dispuesto a jugar con y para sus compañeros. Portugal está casi clasificado, porque Costa de Marfil debe esperar que los europeos pierdan con Brasil, y ellos golear a Corea del Norte.




El de las 11.00 tenía pinta de ser un partido en el que la verticalidad chilena se iba a chocar con la defensa suiza. Y así fue hasta la expulsión de Behrami. Desde el comienzo del partido se notó que el árbitro, de Arabia Saudita, no tenía el suficiente nivel de conocimiento de lo que sucede adentro de una cancha que va más allá del reglamento. La mala expulsión del suizo no fue el único error, pero si el que más condicionó al partido.


El planteo chileno fue de vocación ofensiva desde el comienzo, y se intensificó a partir de la tarjeta roja. Marcelo Bielsa paró en la cancha a tres defensores (Medel, Ponce y Jara), tres volantes (Carmona por el medio y un poco más atrás que Isla y Vidal), un enganche (Mati Fernández) y tres delanteros (Alexis Sánchez, Suazo y Beausejour). Desde los nombres nos dimos cuenta de que lo único en lo que piensa Chile es en el arco contrario.


Suiza se paró con dos líneas de cuatro bien juntas (Lichsteiner, Von Bergen, Grichting y Ziegler; Behrami, Inler, Huggel y Fernández), con un volante un poco creativo delante de los dos “5” (Frei), y un tanque arriba (Nkufo). A los europeos les servía el empate, y eso se notó desde el principio. La expulsión le cambió los planes a Ottmar Hitzfield, que prescindió de Frei por Barnetta, y dejó a Nkufo solo arriba.


El primer tiempo nos mostró a un Chile que intentó demasiado por el centro de la cancha, y poco por los costados. Cuando se encontraron con el hombre de más empezaron a jugar con Beausejour y Sánchez por afuera. Igualmente, la primera etapa terminó empatada.


Ya en el segundo tiempo, Bielsa metió dos cambios que fueron decisivos: entró Mark González por Vidal, y salió Suazo para el ingreso de Valdivia. De esta forma la roja ganaba gente por afuera y creatividad, pero a costa de una referencia en el área. Por eso más adelante en el partido entró Paredes, el reemplazante natural de Chupete.


Hacía rato que los sudamericanos eran los protagonistas de un monólogo, pero sin goles. Hasta que Valdivia filtró un pase por el medio de una defensa muy adelantada que Paredes aprovechó para eludir al arquero, y tirar un pase flotado para que González, que llegaba desde la izquierda, meta el primero de cabeza.


A partir de ahí Suiza se vio obligado, y fue a buscar el empate. De contra podría haber llegado el segundo, pero no pudieron concretar. Los de Bielsa sufrieron hasta el final porque faltando un minuto Bunjaku, que había reemplazado a Nkufo, tuvo la posibilidad de empatar pero no pudo.


Al final fue un 1 a 0, que no deja tan conforme a Chile porque en los dos partidos deberían haber marcado más goles para aumentar la diferencia con el resto de los equipos de su grupo. En la última fecha jugarán con España, y Suiza con Honduras, para ver cual de los tres equipos se queda afuera.



El último enfrentamiento del día fue entre españoles y hondureños. Al igual que contra los suizos, España era favorita para llevarse el partido. Pero a diferencia del primer encuentro, Honduras no presentó una defensa de la solidez de la suiza.


Dos cambios hizo Del Bosque con respecto al primer partido. Entraron Navas y Torres por David Silva e Iniesta. Claramente ambas sustituciones tenían dos objetivos: aumentar el ancho de la cancha (que es la mejor/única forma de entrarles a los equipos que se defienden con muchos jugadores) y eliminar a ese volante de más que incluyó frente a Suiza.


Los europeos se volvieron a parar con un 4-2-3-1 similar al del primer encuentro, pero más ofensivo. Ramos, Piqué, Puyol y Capdevilla en la defensa. Busquets y Xabi Alonso en la contención. Navas, Xavi y Villa para crear, y Torres para definir.


Honduras quiso contrarrestar con una línea de cuatro y un volante central que formó un triángulo con ambos centrales y otra línea de cuatro volantes con un solo delantero. Por suerte para los españoles, acumular gente en defensa no significa defenderse bien, y los centroamericanos no se supieron defender.


Como era de esperar, España mantuvo su idea futbolística de pases cortos y precisos, más posesión de la pelota que el rival, mucho movimiento de los tres de arriba, y gran creatividad en el mediocampo. Jugando a media máquina le alcanzó para vencer a una muy débil Honduras que se equivocó demasiado


Fue 2 a 0, pero podrían haber sido más. Ahora la roja depende de si misma para terminar como líder del Grupo H y evitar a Brasil. Lo malo de la situación de éste grupo es que Chile, aún habiendo ganado sus dos partidos, puede quedar eliminado si pierde con España y Suiza golea a Honduras. Definitivamente la derrota española no sólo los afectó a ellos.



Buenos partidos para esperar a Argentina. Pero mañana se inicia la última fecha de la primera ronda, y antes de que juegue la Selección sabremos con quienes se puede enfrentar en los octavos de final. Lo más lindo del Mundial todavía está por empezar.


15 de junio de 2010

Sobre el Mundial V:

Un feo día para los que gustamos del fútbol bien jugado, y de los equipos que piensan más en el arco contrario que en el propio. Algo de Brasil, pero como siempre, los cariocas empezaron bien tranquilos.


El primer partido fue algo más de lo que esperaba. Claro, siempre teniendo en cuenta que no esperaba nada, ni siquiera situaciones de riesgo. Pero los eslovacos, y especialmente uno de sus delanteros, el hijo y homónimo del DT, Vladimir Weiss, me alcanzaron para no cabecear en la cama. El empate me pareció un poco injusto, pero ¿qué se le va a hacer? Si el fútbol fuera justo no sabríamos quién es/fue Bilardo.


Luego del duelo entre eslovacos y neozelandeses, venía el perfecto aperitivo para esperar a Brasil – Corea del Norte. O por lo menos así lo creía, ya que Portugal y Costa de Marfil hicieron todo lo posible para que apague el televisor.


Fueron dos equipos que claramente no querían perder. Es cierto que la presencia de Brasil en su grupo sólo le deja lugar a uno, pero yo esperaba un poco más de los dos.


Ronaldo amagó con meterse en el partido, y hacerlo un poco más interesante, cuando en el primer tiempo lastimó al poste derecho del arquero marfileño, pero eso fue todo lo que hizo en los 90 minutos.


Los africanos intentaron un poco más, pero siempre con demasiado recaudo. Desde la izquierda, y de la mano de Salomón Kalou, jugador de Chelsea, deberían haber intentado más, ya que Paulo Ferreira, también de los azules, pasaba bastante al ataque.



Pero bueno, al final fue 0 a 0, y van a tener que definir el segundo puesto en otras dos fechas, porque a Brasil no creo que se le escape ningún punto.


Y finalmente, el último de los campeones jugó. Mucha expectativa para ver al equipo de Dunga, que ganó, pero no goleó ni gustó. Sinceramente no creía que los brasileros fueran a meter más de dos en el primer partido. Es normal que arranquen despacito, y es una mala señal para el resto de los equipos cuando Brasil no hace ruido, porque juegan con menos presión. Y cuando un brasilero tiene poca presión y está relajado pasan cosas como éstas.



Mala jornada en lo futbolístico. Pero para mí el día de hoy solamente iba a ser un paso necesario previo a mañana (salvo por Brasil), porque a partir de las 8.30 podremos ver a Chile contra Honduras, y más tarde a la gran España enfrentando a Suiza. Ojalá las dos rojas me compensen por la pobreza sufrida hasta ahora.