Hoy todos hablan de Las Leonas. Todos están contentos con un nuevo título, tercero consecutivo, en el Champions Trophy. Son el orgullo nacional por su juego y su garra. Todos se hacen eco de que desde hace doce años siempre están entre las cuatro mejores de los tres torneos internacionales más importantes (Mundial, Juegos Olímpicos y Champions Trophy) y que ocupan el lugar que debería ser de otros deportes.
Los que dudaban sobre el recambio de la generación dorada, hoy se rinden ante las dirigidas por Carlos Retegui. Porque de las 18 que salieron campeonas en Perth en 2002, sólo 4 (Aymar, Russo, García y Burkart) fueron parte del plantel que ayer le ganó a Holanda 4 a 2 en Nottingham. Y probablemente sean las mismas las que vayan a Rosario.
Más allá de la victoria, lo más positivo del viaje a Inglaterra fue la inyección de confianza que se dio Noel Barrionuevo tras recibirse de especialista en el arma ofensiva más importante del hockey: el corner corto. Metió ocho goles, y tres en la final. Nuevamente Luciana Aymar fue nombrada la Jugadora del Torneo, lo que confirma aún más su condición de Mejor de la Historia.
Claro que todos los elogios desaparecerán; Aymar deberá retirarse y dedicarse a su carrera en televisión y Barrionuevo aprender a defender en vez de tirar bien los corners, si no se coronan en el Mundial que se jugará en Rosario a partir del 30 de agosto. O por lo menos eso dirán muchos de los que hoy las alaban
España es campeona del mundo, y está bien que así sea. Holanda fue un duro rival que mereció llegar a la final, pero ni con todas las patadas del mundo pudieron evitar lo inevitable.
No fue un lindo partido. Pero las finales no suelen serlo. El partido por el tercer puesto siempre es mucho más atractivo y con más goles que la final: en Alemania 2006 el local venció 3 a1 a Portugal. En Corea-Japón Turquía le ganó 3 a2 a Corea del Sur. Francia ‘98 nos mostró los tres goles del 2 a 1 de Croacia a Holanda en el primer tiempo. Y en Estados Unidos Suecia le metió 4 a Bulgaria. La lista sigue, pero…
El choque de ayer es más importante.
No se había especulado mucho con las formaciones. Era lógico que del Bosque mantuviera los mismos 11 que le ganaron a Alemania, pero en algunos medios especularon con la posibilidad de que Torres fuera titular.
Al final no fue así y España salió con Casillas al arco. Ramos, Piqué, Puyol y Capdevilla abajo. Busquets y Xabi Alonso en la contención. Pedro, Xavi e Iniesta para crear y Villa para definir.
Por el lado de Holanda, van Marwijk pudo contar con el regreso de dos jugadores importantes que habían sido suspendidos para la semifinal con Uruguay: van der Wiel y de Jong. Al final los de naranja formaron con Stekelemburg debajo de los palos. Van der Wiel, Heitinga, Mathijsen y van Bronckhorst en defensa. De Jong y van Bommel para la recuperación y la atención a domicilio. Robben, Sneijder y Kuyt para asistir a van Persie.
El partido fue bastante parecido a lo que se podía llegar a esperar. La única diferencia entre los encuentros de semifinales de cada uno fue la cantidad de patadas que pegaron los holandeses. Tranquilamente podrían haber jugado con uno menos desde la mitad del primer tiempo.
Los dos salieron a hacer su juego. España controló la pelota con sus cinco jugadores dedicados a tenerla (+ Villa, Ramos y Capdevilla) y Holanda se dedicó a defenderse e intentar salir de contra y a pegar con sus diez hombres con tareas defensivas (van Persie es el único que no bajaba a ayudar).
Los primeros 15’ de los de naranja fueron extremadamente defensivos. Esa faceta no la habían mostrado en todo el torneo, ni siquiera contra Brasil. Pero luego del cuarto de hora se soltaron un poco y empezaron a presionar un poco más arriba. Sin embargo la roja siguió teniendo más y mejor la pelota. La consecuencia directa de la posesión española fue obligar a los holandeses a empezar sus ataques desde su propio campo (igual que contra Alemania), por lo que sus jugadores creativos tenían mucha cancha para recorrer.
La primera parte terminó y la sensación de superioridad española estaba presente en el juego pero no en el resultado (una vez más).
El segundo tiempo nos mostró a los dos equipos con la misma idea del primero. Pero la diferencia fue que España no podía encontrar su juego porque la presión holandesa estaba siendo muy buena. Además la tendencia de Pedro de tirarse al centro y no quedarse bien abierto congestionaba aún más el sector.
Por eso del Bosque optó por hacer un cambio para obligar al rival a tener que marcaren todo el ancho, y además aprovechar la lentitud de van Bronckhorst. Por eso entró Navas por Pedro, y el jugador de Sevilla se paró bien sobre el costado y atacó constantemente al capitán naranja.
Sin embargo el tiempo siguió pasando y la roja no entraba en ritmo. Recién cuando faltaban 15’ empezaron a encontrar un poco más de espacios gracias a que los jugadores de Holanda se empezaron a cansar.
Los de van Marwijk tuvieron oportunidades de marcar, pero fueron situaciones aisladas. Cuando quedaba media hora su equipo resignó por completo la idea de elaborar jugadas para meter un gol y esperaron por un cabezazo salvador o una genialidad de Robben.
España fue más en los 90’, pero no pudo marcar la diferencia en el resultado. Por eso fueron a tiempo extra.
Con Fábregas en la cancha (entró por Xabi Alonso) la roja tenía a otro gran jugador para elaborar juego, que también tiene capacidad goleadora. Su ingreso le dio frescura al ataque español. Además generó que el DT holandés intente aprovechar el espacio dejado por Xabi en defensa y puso a van der Vaart. Fue interesante el cambio pero llegó muy tarde.
El resto es historia. En una semi-contra en la que Navas salió eludiendo por la derecha y se la dio a Torres (había entrado por Villa) Iniesta metió éste gol bien español y le dio la Copa a su país.
Se habló y se seguirá hablando mucho sobre la capacidad ofensiva de España. Y es cierto que es de las mejores delanteras del mundo. Pero los torneos importantes suelen ganarlos los equipos que además de meter goles, se defienden más que bien. Y la defensa española es tan buena como su delantera.
Si sólo nos fijamos en los números, en todos los partidos de eliminación directa de la Euro 2008 y del Mundial 2010 no recibieron ningún gol. Y cuando un equipo tiene la garantía que ofrecen los jugadores defensivos de la roja, todo es más sencillo.
Está claro que la calidad individual de los de abajo es buenísima. Pero tan importante como sus atributos defensivos es el uso que España le da a la pelota. No sólo la tienen para atacar, sino para defender. Con la posesión tan lejos de su arco obligan a que sus rivales recuperen muy atrás en el campo. Pero lo más interesante es que tres de los cuatro hombres dedicados a la ofensiva (Xavi, Iniesta y Pedro ayer) tienen obligaciones defensivas que cumplen a la perfección.
La (ex) furia es una de las mejores selecciones de todos los tiempos gracias a su mediocampo y delantera. Pero también lo es de la mano de sus defensores y de su gran arquero.
Del lado holandés sólo puedo decir una cosa. Es verdad que los equipos suelen sentirse amedrentados cuando enfrentan a un rival tan bueno. Pero una cosa es tomar algunos recaudos extras, y otra traicionar por completo lo que te llevó a la final y parecerse más a Italia que a si mismo. Holanda no quiso jugar el fútbol que los había hecho avanzar en el torneo y España lo hizo pagar.
Felicitaciones y gracias a los españoles por demostrarle al mundo que en el fútbol no existen las verdades absolutas y que hay varias fórmulas para ser exitoso. Ojala más técnicos elijan copiar al campeón de 2010 y menos al de 2006.
El primer partido de los cuartos de final fue muy intenso. Si bien es cierto que no se jugó un gran fútbol, la emoción del segundo tiempo ayudó a que me olvide del choque entre Nadal y Murray por la semifinal de Wimbledon. También hay un detalle muy interesante: es el segundo partido del torneo que un equipo ganó tras ir perdiendo. El único había sido el triunfo de Dinamarca frente a Camerún por el mismo resultado.
Se enfrentaban dos equipos que habían paseado por la fase de grupos y que casi no sufrieron en su cruce de octavos de final. De alguna manera se podía llegar a decir que éste era el primer gran desafío de ambas selecciones.
Bert van Marwijk tenía la intención de repetir el 11 que venció a Eslovaquia, pero debido a la lesión de uno de sus centrales (Mathijsen) tuvo que hacer un cambio. Al final la naranja salió con Stekelenburg al arco. Van der Wiel por derecha (con proyección), Heitinga y Ooijer en el centro y van Bronkhorst como lateral izquierdo. En el medio jugaron van Bommel y de Jong. En la creación Robben, Sneijder y Kuyt acompañados por van Persie en el ataque.
Dunga puso en cancha a Julio Cesar debajo de los palos. Maicon, Lucio, Juan y Bastos en la defensa. Dani Alves, Gilberto Silva y Felipe Melo en el medio del campo. Y el tridente Kaká, Robinho, Luis Fabiano arriba.
De la misma forma que frente a Chile, Brasil empezó el partido siendo cauteloso, pero sabiéndose superior. Y también de la misma manera que frente a los de Marcelo Bielsa, el gol tempranero de Robinho los tranquilizó.
El primer tanto llegó tras un error de la defensa holandesa. Heitinga salió muy lejos para seguir a Luis Fabiano que bajó a buscar la pelota, y Felipe Melo (le dejaron tiempo y espacio con el balón) metió un muy lindo pase al espacio que había generado el “9”, que el ex Real Madrid aprovechó para definir como sabe.
Con el 1 a 0, Holanda era la que necesitaba salir un poco más. Pero la buena defensa de los de Dunga no le dejó espacio ni a Sneijder ni a Robben. Brasil estaba en la posición que más disfruta: en ventaja y con la posibilidad de salir de contra.
El gol brasilero empeoró la realidad de los europeos. Continuaron sin aparecer los que debían hacerlo para que los de van Mereijk tuvieran chances de empatar. Pero aún con el triunfo parcial, y más allá de la notable superioridad de Brasil, muchos de sus jugadores y también su DT estaban muy nerviosos. El primer tiempo terminó, y Holanda estaba agradecida.
El comienzo de la segunda etapa fue una extensión del final de la primera. Robben y Sneijder seguían sin aparecer, y Julio Cesar no era molestado. Hasta que, tras un tiro libre jugado rápido Felipe Melo peinó un centro para el que Julio Cesar estaba bien posicionado y le regaló el empate a los holandeses.
La igualdad no le sentó bien a Brasil, que continuó con la mentalidad de no atacar y salir de contra. Empezaron a entrar en el partido Robben y Sneijder, y comenzaron a presionar a sus rivales. Todo el equipo holandés se adelantó unos metros en el campo y obligaron a los de Dunga a defenderse más cerca de su arco.
Cuando iban 25´, Kuyt, tras un corner, cabeceó la pelota en el primer palo y dejó sólo a Sneijder que le dio un frentazo para poner el 2 a 1. Apenas 5´ después Felipe Melo se hizo echar por un innecesario pisotón. En desventaja y con un hombre menos, los sudamericanos no supieron que hacer para volver a meterse en el partido.
Desde el banco tampoco llegaron soluciones. Cuando quedaban 15´ Nilmar ingresó, pero el que salió fue Luis Fabiano. El conjunto de Dunga tuvo alguna oportunidad de empatarlo, pero ninguna demasiado clara. Al final debió ser 3 a 1, pero los delanteros holandeses no supieron definir una jugada para la que no encuentro explicación.
Esta eliminación no va a ser lamentada por todo Brasil. Mucha gente en el país carioca estuvo disconforme con la elección del Dunga como DT. Y los resultados obtenidos (campeón de la Copa América y la Copa Confederaciones) no cambiaron la forma de pensar de una parte del pueblo brasilero que juzga a su selección por su juego y no por sus triunfos.
El error fue de la CBF (Confederación Brasilera de Fútbol). Tras la salida de Alemania 2006 a manos de Zidane, y luego de ver como un equipo lleno de estrellas fracasó, decidieron que lo mejor era contratar a alguien con mano dura, que no tiemble si había que sacar a una estrella (los cañones apuntaban a Ronaldo, Ronaldinho y Adriano).
La pregunta es la siguiente: ¿Por qué buscar un nuevo estilo futbolístico si el que tienen les dio cuatro campeonatos mundiales (el de Estados Unidos 94 no tuvo nada de jogo bonito)?
Lo lindo que tiene el fútbol es que no existe una fórmula que te garantice el éxito. Pero si la que usaste toda la vida te dio resultado, ¿para qué la vas a cambiar? Es cómo si la federación italiana contratara a Pep Guardiola para que haga jugar a la selección como a Barcelona. Si su catenaccio les regaló cuatro trofeos, no sería lógico cambiarlo. Por más que a mi no me guste, su estilo ha sido exitoso. En lo que respecta a meros resultados es indiscutible. Si empezamos a hablar de gustos es otra cosa.
Pero un día antes del partido de Argentina no es el momento ideal para una discusión en la que nunca va a existir un ganador.
Algunas ideas sobre lo que dejaron los octavos de final:
-Solamente dos partidos fueron a alargue, y apenas uno a penales.Eso es una pauta de cómo los equipos que debían ganar ganaron. No precisaron de tiempo extra, hicieron su trabajo en los 90.
-Me encanta la idea de cuatro equipos sudamericanos entre ocho. A ver si nos damos cuenta de que nuestra eliminatoria es de las más difíciles y sin dudas la más pareja.
-De todos los equipos en los cuartos de final, sólo cuatro levantaron éste trofeo (o el Jules Rimet) alguna vez: Argentina, Uruguay, Brasil y Alemania. Está bueno que nuevos equipos se acerquen a éstas instancias.
-España sigue avanzando, pero no convence. Algunos momentos de hoy estuvieron cerca de lo que saben hacer.
-Llorente hizo más en media hora que Torres en todo el Mundial. El de Athelic de Bilbao mantuvo ocupados a los centrales portugueses y le dio más lugar a los que saben con la pelota. Además siempre está la posibilidad de que cabecee cualquier pelota.
-Estamos acostumbrados a los arranques lentos de Brasil. Siempre son de temer. Pero otro que está avanzando calladito es Holanda, que encima recuperó a Robben. Veremos si el ex Real Madrid puede volver a marcar la diferencia contra los de Dunga.
-Alemania volvió a ser algo de lo que mostró contra Australia. Y eso significa que son de temer. Tienen mucha movilidad en ataque, y a uno de los mejores jugadores del torneo (Öezil). Además para ellos juega Klose, uno de los delanteros mas subvalorados del fútbol europeo, pero que siempre rinde en la selección (50 goles en 99 partidos).
-Lo de Inglaterra y lo de Portugal fue lamentable. Por suerte la competencia sigue castigando a los equipos amarretes.
-Mañana y el jueves serán los primeros días sin partidos tras 19 jornadas seguidas. A esta altura puedo decir que tengo una adicción a éste deporte, por lo que las próximas 48 hs serán muy duras. Me imagino que terminaré recurriendo al archivo.
El viernes ya comienzan los cruces de cuartos. A las 11.00 van Holanda – Brasil y a las 15.30 Uruguay – Ghana. El sábado es el turno de Argentina – Alemania a las 11.00 y más tarde jugarán Paraguay – España.
Hasta ahora hemos tenido un lindo Mundial. Sinceramente esperaba menos buenos partidos, y mucha más lucha. Pero cuando los luchadores se quedan afuera, el momento de los jugadores empieza.
P.D.: Con éste asado festejaron los uruguayos. Diego Forlán es el camarógrafo.
Holanda está en los cuartos de final casi sin transpirar. En un partido parejo las individualidades fueron las que marcaron la diferencia. Mientras los eslovacos no sabían que hacer con la pelota cuando la tenían, llegó el gol y cambió el partido.
Eslovaquia eliminó a Italia en la primera ronda del Mundial, y le quitó al mundo la posibilidad de ver un clásico en los octavos de final. Sin embargo el partido prometía ser entretenido porque los dirigidos por Vladimir Weiss (padre) juegan un fútbol bastante más ofensivo de lo que se cree.
Por el lado de Holanda íbamos a tener el privilegio de ver a Arjen Robben, uno de los mejores jugadores de la actualidad, cómo titular por primera vez en el torneo.
El DT de los Países Bajos puso en cancha a Stekelenburg al arco. Una línea de cuatro defensores formada por van der Wiel en la derecha, Heitinga y Mahijsen en el centro y van Bronckhorst por izquierda. Dos volantes de contención, de Jong y van Bommel. Tres jugadores dedicados a la creación, Robben, Sneijder y Kuyt y Robbin van Persie como único delantero definido.
Eslovaquia salió con Mucha en el arco. Cuatro defensores, Pekarik, Martin Skrtel, Durica y Zabavnik bien parados atrás. Un mediocampista central, Kuka, junto al creador Hamsik. Y tres hombres dedicados al ataque, Stoch, Wiess y Jendrisek un poco más atrás que Vittek.
El partido empezó bien parejo y con los dos equipos luchando por la posesión en la mitad de la cancha. Éste juego le convenía a Holanda, porque ellos no precisan mucho de la pelota para generar riesgo. En cambio, los eslovacos necesitan el balón para elaborar su juego de ataque desde el centro del campo. Y tras una ofensiva eslovaca mal terminada, un contraataque le dio la ventaja a la naranja.
Robben recibió la pelota en el lugar de la cancha que más le gusta, hizo su clásica jugada de ir hacia el centro y dejó mal parados a los defensores que no pudieron evitar el remate que entró por el primer palo. Pero más allá del mérito individual del jugador de Bayern Munich, Robbin van Persie hizo un gran movimiento para despistar a los centrales que llegaron tarde para frenar a Robben.
A partir de allí el partido cambió. Los de van Marwijk se armaron bien en defensa y le permitieron pocas situaciones de riesgo a sus rivales. El cuadrado formado por los marcadores centrales (Heitinga y Mathijsen) y los dos volantes de contención (van Bommel y de Jong) obligó a los eslovacos a intentar por los costados sin mucho éxito.
El primer tiempo terminó 1 a 0 gracias a la gran capacidad individual de Robben. Sin su aparición la balanza no se habría inclinado tan fácilmente.
La segunda etapa mostró a Eslovaquia un poco más arriba en el terreno. Los jugadores destinados a la creación y su delantero ofrecieron mucha movilidad y esto ayudó a que la defensa naranja retroceda unos metros. Sin embargo, y más allá buscar mucho el arco rival, los europeos del este no tenían las individualidades para vencer a una defensa que se paró bien durante todo el partido.
Con el otro equipo presionando mucho, los delanteros de Holanda esperaron su oportunidad. El partido le exigía cambios a van Marwijk. La posibilidad concreta de una salida rápida tras un mal ataque del rival era el escenario ideal para un jugador que había mostrado su talento en la fase de grupos. Elijero Elia entró por Robben, que está volviendo de una lesión, para aprovechar los espacios dejados por Eslovaquia.
Al final la presión no fue lo suficientemente fuerte como para vulnerar a Stekelenburg y tras un tiro libre jugado rápido por van Bronckhorst en la mitad de la cancha, Kuyt evitó a Mucha y le regaló el gol de Sneijder. El 2 a 0 sentenció el partido por más que los de blanco siguieron intentando. Con los tres minutos de tiempo adicional cumplidos, el árbitro cobró una infracción del arquero holandés en el área y los eslovacos pudieron descontar gracias a Vittek, uno de los goleadores del torneo con 4 tantos. Pero el partido terminó antes de que puedan sacar del medio.
Hasta ahora Holanda da la sensación de no haber mostrado todo su potencial. Los tres partidos que jugó los ganó, pero con marcadores que no revelan lo sucedido en el partido. Por más que siempre fue superior a sus rivales, todavía no se enfrentó a uno de los candidatos. Los cuartos de final frente a Brasil serán más complicados para un equipo que todavía no llegó a su máximo potencial.
Nunca se qué esperar cuando juega Italia. Un día puede ser que ganen y salgan campeones del mundo, y cuatro años después se van en primera ronda. Además tuvimos a un refrescante (es el adjetivo que mejor le sienta) Japón, y a Holanda que es el único líder de grupo, junto a Argentina, que logró los nueve puntos.
Antes que nada quiero aclarar que la eliminación italiana no me pone para nada mal. Celebro que un equipo que históricamente haya negado el espectáculo no participe más del torneo. Eso no significa que no respete sus triunfos. Pero tampoco tengo que disfrutarlos. Lo que sí hay que decir es que Italia quedó afuera a su manera, nunca se fue de su libreto.
Por otro lado bien por Paraguay. Los dirigidos por Martino se mostraron sólidos en la fase de grupos, y va a ser un rival difícil para cualquier equipo. El cruce con Japón promete ser lindo, porque dos estilos se van a chocar.
Y hablando de los asiáticos, parece que en la isla encontraron el material ideal para fabricar los botines que les hagan pegarleasí a la pelota. Agradable sorpresa la de Japón. Me gustó la idea general del equipo de intentar jugar por abajo, y aprovechar los errores defensivos del rival. Veremos como reacciona la defensa paraguaya ante los veloces nipones.
Fue un día de sorpresas. Ya no tenemos ni al campeón ni al segundo de Alemania 2006. Se abre la llave del lado de Uruguay, y hay un grande menos. La eliminación de Italia no significa que el nivel futbolístico del Mundial sea bajo. Antes de que los tanos se vayan ya sabíamos que era e iba a ser así.