Nunca se qué esperar cuando juega Italia. Un día puede ser que ganen y salgan campeones del mundo, y cuatro años después se van en primera ronda. Además tuvimos a un refrescante (es el adjetivo que mejor le sienta) Japón, y a Holanda que es el único líder de grupo, junto a Argentina, que logró los nueve puntos.
Antes que nada quiero aclarar que la eliminación italiana no me pone para nada mal. Celebro que un equipo que históricamente haya negado el espectáculo no participe más del torneo. Eso no significa que no respete sus triunfos. Pero tampoco tengo que disfrutarlos. Lo que sí hay que decir es que Italia quedó afuera a su manera, nunca se fue de su libreto.
Por otro lado bien por Paraguay. Los dirigidos por Martino se mostraron sólidos en la fase de grupos, y va a ser un rival difícil para cualquier equipo. El cruce con Japón promete ser lindo, porque dos estilos se van a chocar.
Y hablando de los asiáticos, parece que en la isla encontraron el material ideal para fabricar los botines que les hagan pegarleasí a la pelota. Agradable sorpresa la de Japón. Me gustó la idea general del equipo de intentar jugar por abajo, y aprovechar los errores defensivos del rival. Veremos como reacciona la defensa paraguaya ante los veloces nipones.
Fue un día de sorpresas. Ya no tenemos ni al campeón ni al segundo de Alemania 2006. Se abre la llave del lado de Uruguay, y hay un grande menos. La eliminación de Italia no significa que el nivel futbolístico del Mundial sea bajo. Antes de que los tanos se vayan ya sabíamos que era e iba a ser así.
Los partidos de hoy, o por lo menos dos de ellos, dejaron más que sólo resultados. Oficialmente tenemos al primer clasificado y al primer eliminado de Sudáfrica 2010. Digo oficialmente porque equipos como Honduras, Corea del Norte o el local tienen muy pocas posibilidades de jugar los octavos de final. Y también hay que tener en cuenta a Argentina, Uruguay y Méjico como casi clasificados.
Pero lo que hoy nos llama es la victoria de Holanda sobre Japón primero, y la derrota de Camerún a manos danesas después. Vale la pena aclarar que los holandeses no se clasificaron con su triunfo, sino que se beneficiaron de la derrota africana.
El partido entre naranjas y asiáticos fue, una vez más, aburrido. Como varios de los encuentros de las 8.30 intenté verlo desde la cama, pero el sueño siempre fue más fuerte, y me ganó la pulseada en varias etapas del partido. Por lo menos, el grito de Que digo gol, recontra golazo Nelson me sacudió, y pude ver el error del arquero japonés tras el remate de Sneijder.
Los dirigidos por Takeshi Oda se plantaron en la cancha con cuatro defensores (Komano, Nkazawa, Tulio y Nagatomo) con un volante de contención delante de los centrales (Abe). Entre ellos cinco controlaron la zona en la cual holanda (supuestamente) crea las situaciones de riesgo, y anularon a los cuatro naranjas dedicados al ataque. En la mitad de la cancha los asiáticos pusieron a otra línea de cuatro jugadores (Matsui, Hasebe, Endo y Okubo), como para asegurarse la posesión en esa parte del campo (cosa que no ocurrió). Y adelante jugó el autor del gol japonés en el primer partido, Honda.
Lo cierto es que el intento de mantener/controlar a la pelota no le funcionó a los de Oda. Holanda tuvo mucho más el balón, pero no supo que hacer con él.
Y la razón por la cual los europeos no pudieron traducir el control del juego en goles fue la misma que en el primer partido (Japón se paró de manera similar a Dinamarca). Bert Van Marwijk puso al mismo equipo que contra los daneses, y no corrigió el error que si rectificó con las sustituciones que hizo en ambos partidos.
Les vuelvo a decir la formación de Holanda porque me resulta muy interesante. De nuevo jugaron con cuatro defensores (Van der Wiell, Heitinga en el centro y Mathijsen y Van Bronkhorst en los costados con proyección), dos volantes centrales (Van Bommel y De Jong), tres jugadores dedicados a la creación (Kuyt, Sneijder y Van der Vaart) y un delantero (Van Persie).
Tanto en el primero como en el segundo encuentro, las situaciones más claras de Holanda vinieron cuando el DT sacó a Van der Vaart/Kuyt y puso a un extremo. El joven Ekijero Elja es de lo mejorcito que hemos visto de los equipos europeos (que hasta acá han dejado mucho que desear). Con su velocidad le dio otro ritmo al ataque holandés, lo que le permitía a Sneijder más tiempo y espacio con la pelota. Sería raro, si Robben no vuelve a estar disponible, que Elja no juegue contra Camerún.
Más allá de no demostrar todo lo que pueden hacer, Holanda es el primer equipo clasificado a octavos de final y espera a algún conjunto del Grupo F (Italia, Paraguay, Nueva Zelanda y Eslovaquia).
Ahora es el turno del primer eliminado del Mundial: Camerún.
Los africanos empezaron el partido con una mentalidad bien diferente a la del primer encuentro y los europeos también hicieron algunos cambios en relación al partido con Holanda. Ambos equipos plantaron un 4-3-1-2 bien clásico, pero la diferencia (tanto para bien como para mal) la hizo Assou-Ekoto, el lateral izquierdo camerunés.
El conjunto de Eto’o controló la pelota desde el principio y, tras un error en la salida del rival, el delantero de Inter aprovechó un buen centro y definió al primer palo. Lo bueno de los dirigidos por Paul Le Guen es que tras el gol no se tiraron atrás y siguieron atacando. De la mano de Emana y Geremi manejaron bien la pelota, y tuvieron la posibilidad de meter otro.
Pero tras uno de los ataques de Camerún, la defensa danesa recuperó la pelota en el lado izquierdo, tiró un pase largo cruzado a la espalda de Assou-Ekoto, que estaba en ataque, Rommedahl recibió con mucho espacio y tiro el centro para que Bendtner defina con el arco solo. De repente, el partido estaba como al principio, cuando los africanos habían sido más que los europeos.
El segundo tiempo empezó igual, con Los Leones Indomables yendo a buscar en segundo. Pero nuevamente tras otra pelota desperdiciada en ataque, Dinamarca hizo lo mismo que en el primer gol. Pase largo cruzado a Rommedahl, que esta vez, en lugar de tirar el centro, enganchó hacia el medio y empujó de zurda al segundo palo.
Es una lástima que tras haber cambiado la forma de jugar (para mejor) Camerún se haya quedado afuera. Sin embargo bien por Le Guen que cambió a tiempo.
Igualmente me saco el sombrero ante los daneses que pudieron haberse tirado atrás cual Grecia, pero no lo hicieron y siempre matuvieron a dos o tres jugadores dispuestos para una contra. Podría haber sido empate por el empuje africano, pero un tercer gol danés de contra no hubiera sido descabellado.
Lamentablemente para los objetivos de la organización, los equipos del continente no andan nada bien, y hay muchas chances de que ninguno avance a la segunda ronda. Es el momento de despertarsepara los europeos que nos deben algunas materias, y ojala que el invicto sudamericano continúe (aunque si Brasil pierde con Costa de Marfil no me pondría muy triste).
Un feo día para los que gustamos del fútbol bien jugado, y de los equipos que piensan más en el arco contrario que en el propio. Algo de Brasil, pero como siempre, los cariocas empezaron bien tranquilos.
El primer partido fue algo más de lo que esperaba. Claro, siempre teniendo en cuenta que no esperaba nada, ni siquiera situaciones de riesgo. Pero los eslovacos, y especialmente uno de sus delanteros, el hijo y homónimo del DT, Vladimir Weiss, me alcanzaron para no cabecear en la cama. El empate me pareció un poco injusto, pero ¿qué se le va a hacer? Si el fútbol fuera justo no sabríamos quién es/fue Bilardo.
Luego del duelo entre eslovacos y neozelandeses, venía el perfecto aperitivo para esperar a Brasil – Corea del Norte. O por lo menos así lo creía, ya que Portugal y Costa de Marfil hicieron todo lo posible para que apague el televisor.
Fueron dos equipos que claramente no querían perder. Es cierto que la presencia de Brasil en su grupo sólo le deja lugar a uno, pero yo esperaba un poco más de los dos.
Ronaldo amagó con meterse en el partido, y hacerlo un poco más interesante, cuando en el primer tiempo lastimó al poste derecho del arquero marfileño, pero eso fue todo lo que hizo en los 90 minutos.
Los africanos intentaron un poco más, pero siempre con demasiado recaudo. Desde la izquierda, y de la mano de Salomón Kalou, jugador de Chelsea, deberían haber intentado más, ya que Paulo Ferreira, también de los azules, pasaba bastante al ataque.
Pero bueno, al final fue 0 a 0, y van a tener que definir el segundo puesto en otras dos fechas, porque a Brasil no creo que se le escape ningún punto.
Y finalmente, el último de los campeones jugó. Mucha expectativa para ver al equipo de Dunga, que ganó, pero no goleó ni gustó. Sinceramente no creía que los brasileros fueran a meter más de dos en el primer partido. Es normal que arranquen despacito, y es una mala señal para el resto de los equipos cuando Brasil no hace ruido, porque juegan con menos presión. Y cuando un brasilero tiene poca presión y está relajado pasan cosas como éstas.
Mala jornada en lo futbolístico. Pero para mí el día de hoy solamente iba a ser un paso necesario previo a mañana (salvo por Brasil), porque a partir de las 8.30 podremos ver a Chile contra Honduras, y más tarde a la gran España enfrentando a Suiza. Ojalá las dos rojas me compensen por la pobreza sufrida hasta ahora.
En el día del feo debut de Italia, Holanda dejó sabor a poco. Aunque parezca que no tiene hilo temporal, esta afirmación se refiere al 14 de junio de 2010, fecha en la que el último campeón del mundo se presentó por primera vez en Sudáfrica, y también día en el que La ex Naranja Mecánica (porque sería una falta de respeto comparar a aquel equipo con éste) no pudo con los once defensores de Dinamarca.
Antes de analizar Italia – Paraguay, voy a enumerar algunas cosas interesantes y no tanto del partido entre Dinamarca y Holanda.
La idea de los de naranja estuvo clara (¿Cuándo no?). Atacar con la mayor cantidad de gente posible, sin dejar muchos agujeros atrás.
Jugó con cuatro defensores: Heitinga y Mathisen en el centro, y Van der Wiel y Van Bronckhorst (también conocido como Lord Voldemort: el innombrable) por los costados. Tanto Voldemort como Van der Wiel intentaron pasar al ataque para ofrecerle otra opción a los del medio.
Delante de los defensores jugaron De Jong junto a Van Bommel. Estos dos buenos volantes centrales son los que le dan equilibrio a Holanda.
Pero lo más importante de los dirigidos por Bert Van Marwijk son los cuatro jugadores dedicados exclusivamente al ataque. Wesley Sneijder por el medio, unos metros delante del doble cinco; Rafa Van der Vaart y Dirk Kuyt por izquierda/centro y derecha respectivamente; y Robin Van Persie cómo delantero centro.
Dinamarca, inclusive desde la formación, propuso un partido bien defensivo ya que se plantó con cuatro defensores con un volante de contención unos metros delante de los dos centrales (Jacobsen, Kjaer, Agger, S. Poulsen abajo y C. Poulsen un poco más arriba). Otros cuatro mediocampistas a lo ancho de la cancha (Rommedahl, Kahlenburg, Jorgensen y Enevoldsen), de los cuales uno o dos (Rommedahl y/o Kahlenburg) tenían capacidad de sumarse al ataque. Y un delantero que fue puesto ahí para aguatar las pelotas aéreas y esperar compañía (Bendtner).
¿Por qué Holanda no pudo quebrar el arco de Sorensen?
-Porque sus dos jugadores creativos (Sneijder y Van der Vaart) se molestaban entre ellos. El DT holandés, que no contó con Arjen Robben lesionado, intentó hacer jugar al de Real Madrid por la izquierda, pero no funcionó. Rafa y Wesley se movieron por lugares parecidos, por lo que la defensa danesa los marcaba a los dos juntos sin mucho esfuerzo.
-La solución llegó en el segundo tiempo, cuando con el partido 1 a 0, Van Marwijk puso a Eljero Elia (una de las promesas de los Países Bajos) por Van der Vaart. El ingreso del jugador de Hamburgo en Alemania le dio la apertura por izquierda que Sneijder necesita para desarrollar su juego. Es más, el segundo gol de Holanda llegó tras un gran pase del ex Real Madrid para Elia, que definió con un tiro al palo, pero Kuyt agarró el rebote y la metió.
De Dinamarca no tengo nada bueno para decir, así que no voy a decir nada más que me pone contento que otro de los equipos que no apostó a ganar haya perdido.
Y hablando de Roma (?)…
Italia jugó con Paraguay en el otro partido de hoy que prometía ser atractivo. Pero tras el bodrio de Francia – Uruguay, y la incapacidad de Holanda frente a Dinamarca decidí no esperanzarme.
Por suerte, el partido fue entretenido, y con mucho suspenso en el final debido a que los sudamericanos terminaron con diez porque Jonathan Santana se lesionó (no salió de la cancha, pero se quedó parado) y “Tata” Martino no tenía más cambios.
Paraguay jugó a lo que sabe. Ir para adelante, pero con muchos resguardos. Los dos laterales, Morel Rodríguez y Bonet, pasaron poco y nada al ataque. Los intentos ofensivos dependieron exclusivamente de Nelson Haedo Valdés (que consiguió el tiro libre que terminó en el gol de Alcaraz) y de Lucas Barrios. Puede no gustar como juegan los paraguayos, pero lo cierto es que juegan todas las pelotas al límite.
El rival de los dirigidos por Martino es un viejo conocido del mundo del fútbol. ¿Qué hay para decir de Italia que no se sepa? Pocas ideas claras, y las escasas que tuvieron las ejecutaron mal. El gol del empate llegó de un corner, y tras una mala salida de Justo Villar.
Por suerte, en los últimos 15’, los europeos decidieron que querían ganar el partido, y fueron para adelante como locos (siempre teniendo en cuenta que son Italia). Al final no encontraron el segundo, y fue un punto para cada uno.
De Japón y de Camerún no voy a hablar porque no mostraron nada interesante (por lo menos en la hora que vi).
Primer lunes de Mundial. Lo bueno es que todavía nos queda por ver a uno de los campeones que todavía no jugó (Brasil, mañana a las 15.30) y al principal candidato (España, el miércoles a las 11.00). Veremos que nos ofrecen.