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9 de agosto de 2010

Gracias:


No me resulta fácil escribir sobre Nalbandian. Me pasa lo mismo que con Riquelme, Fábregas, Nadal y varios deportistas más a los que admiro por lo que hicieron (y por suerte seguirán haciendo) dentro de una cancha.


Cuando David se operó la cadera en Mayo de 2009, tras un 2008 sin descanso y un mal primer semestre del ‘09 por el dolor constante que sufría, me alejé del tenis.


De repente no tenía la ilusión que Nalbandian me generaba previo a cualquier Grand Slam (especialmente Wimbledon). También desapareció la seguridad de ponerme a ver uno de sus partidos y saber que su revés (el paralelo inigualable o el cruzado con ángulo corto) iba a estar cuando el lo quisiera. Ya no iba a poder ver como aleccionaba a cualquier top 10. Tampoco me iba a despertar a las 6 de la mañana para ver una serie de primera ronda de Copa Davis contra Kamchatka.


Sin el de Unquillo no valía la pena. Porque por más que juegue contra el 250 del ranking y pierda, yo se que de ese partido me voy a llevar algún punto que me va a hacer levantar de donde sea que lo esté viendo y aplaudir al televisor.


Y ahí está la clave de David y del resto de los deportistas a los que admiro. Cualquier partido de cualquier deporte en cualquier parte del mundo debería ser un espectáculo entretenido para todos los que lo miran. Aunque la mayoría no lo es por varios factores que no vale la pena enumerar.


Pero con Nalbandián, Riquelme, Fábregas y Nadal (entre otros como Hamilton en F1, Dan Carter en Rugby o Kobe Bryant en la NBA) tenés espectáculo asegurado. Por más que no estén en su mejor momento, en alguna de las 70 vueltas, o de los sets, o de los 48, 80 o 90 minutos algo interesante va a pasar, y va a ser culpa de ellos.


Por deportistas como ellos soy fanático del deporte. Por deportistas como ellos busco alguna forma de ver los partidos, aunque sea en una pantalla de 10 cm en la PC. Por deportistas como ellos escribo este blog. Así que gracias David y gracias a todos los que hacen que me guste el deporte.



3 de mayo de 2010

A rebuscársela:

Los avances tecnológicos y la globalización informática han generado una nueva forma de hacer periodismo. Hace años, el periodista era un intermediario indispensable para transmitir la noticia a todos aquellos que no tenían accesos a las fuentes del reportero. Hoy, eso está cambiando.


La necesidad de prensa está menguando, y de a poco, es cada vez menos imprescindible. Además de la mano de Internet y las redes sociales, los seguidores de algunos deportistas pueden obtener la información de primera mano, sin retoques.


Que Roger Federer, Andy Roddick, Juan Martín del Potro, Manu Ginóbili y muchos otros atletas te digan algo directamente a través de una red social es una novedad que varios atletas están aplicando. La razón principal para hacerlo es simple: la eliminación de un intermediario en la relación deportista-fanático beneficia tanto a la figura como a los seguidores sedientos de información, en perjuicio de la prensa.


Por Facebook vimos la primera foto de las hijas de Roger Federer. No se la vendieron a ningún diario sensacionalista, decidieron publicarla en la web. Por Twitter supimos cuando Manu Ginóbili envió la columna a La Nación en la que explicó porque no va a jugar el Mundial de Turquía.


Por la misma red social Martín Vasallo Argüello nos cuenta de su vida alrededor del mundo, y anunció que, después de Sudáfrica, su página de videos, Segundosaque.com, será parte de la programación de Fox Sports (con algunos cambios obviamente) en reemplazo de Tenis Pro.


La necesidad de información actualizada es lo que manda en las redacciones. Y esa necesidad constante de tener algo nuevo lleva a los reporteros a inventar cosas, y en otros casos, a publicar rumores no confirmados.


Se puede decir que la eliminación de los intermediarios por parte de algunos deportistas es consecuencia del mismo periodismo. Dentro de algún tiempo, muchos atletas de primer nivel se van a sumar a la movida de informar a sus seguidores directamente sin precisar de alguien que lo escriba por ellos. Y será el momento para que la prensa encuentre una nueva forma de rebuscársela.

2 de febrero de 2010

Ayudar:

Las grandes marcas de ropa deportiva generalmente se involucran en diferentes campañas con el objetivo de ayudar a gente que lo necesita. En este caso, Nike comenzó una interesante cruzada para ayudar a Global Fund, que es una fundación que se dedica a prevenir e intentar curar el SIDA, la tuberculosis y la malaria. Obviamente su mayor desafío está en el continente africano, donde un gran porcentaje de la población tiene alguna de las tres enfermedades.


La campaña, "Lace up. Save lives.", (En castellano significa que te pongas los cordones y salves vidas) de la marca de la pipa es protagonizada por estrellas del deporte como Didier Drogba, Andrei Arshavin, Clint Dempsey, Denilson, Marco Materazzi, Javier Mascherano (miren la remera que tiene Masche), Fabio Cannavaro, Kobe Bryant y Maria Sharapova.


28 de enero de 2010

Favoritismos:

En el deporte, las preferencias por un lado u otro se hacen indispensables. Nos hemos acostumbrado a elegir uno de los dos bandos en cualquier evento que estemos presenciando. Inclusive cuando no lo hacemos concientemente, nos damos cuenta, luego de festejar un gol, un try, o lo que fuere, que “hinchamos” por alguno de los participantes.


Y con los relatores y comentaristas pasa lo mismo. Existen los que no pueden ver un partido sin escuchar a Macaya. Los hay quienes adoran a la dupla Fabbri-Nelson y su “¿lo digo o no lo digo? Dígalo. Partido liquidado”. Y hasta Fernando Niembro y su costumbre de no dar puntada sin hilo tiene fanáticos.


Pero ayer me pasó algo muy extraño. Tenía ganas de ver un partido de fútbol, y la vuelta de la semi-final de la Copa de la Liga de Inglaterra entre el Manchester City y el United estaba por empezar en ESPN+. Al mismo tiempo por Fox Sports jugaba el Liverpool por la Premier, y había otros eventos deportivos bastante interesantes en los demás canales.


Lo que inclinó la balanza en favor del clásico de Manchester fue la dupla relator-comentarista que iba a narrar el partido: Miguel Simón y Quieue Wolff (en mi opinión la mejor). No tengo ninguna duda de que la calidad de los que transmiten los partidos influye en la cantidad de gente que los ve. Por eso me resulta tan raro que las cadenas deportivas no le presten tanta atención como deberían.


El “Fútbol para todos” es una prueba de esto. Pero no es la única. José Luis Clerc y “Lalo” Varela no les llegan ni a los talones a Javier Frana y Luis Alfredo Álvarez. Y pasa lo mismo con Carlos Morales y Álvaro Martín (NBA por ESPN) y los dos salames que comentan los partidos de la mejor liga del mundo por Space.


Lamentablemente no tenemos la opción de silenciar a los comentaristas y quedarnos con el sonido de ambiente del partido, porque si así fuera, muchos se quedarían sin trabajo.

25 de diciembre de 2009

Hay que ser pacientes:

Ésta es la peor etapa del año para ver deporte. El tenis y el automovilismo terminaron sus temporadas. El fútbol y el rugby se toman un descanso. Y las competencias de atletismo no empiezan hasta entrado marzo del 2010. Así es como nos tenemos que conformar con la NBA, el fútbol americano y algún amistoso de balompié.


Por eso es momento ideal para que cada uno suba sus expectativas de cara a la reanudación de su deporte preferido.


A los fanáticos de la F1 es muy sencillo levantarles el ánimo con respecto al 2010 porque hay demasiados condimentos como para esperar un buen mundial: el regreso del siete veces campeón Michael Shumacher, el paso de Alonso a Ferrari, la vuelta de Massa a las pistas tras su accidente, la confirmación de nuevos viejos equipos (como Mercedes y Lotus), y la mayor cantidad de pilotos en pista desde mediados de los ’90.


Pero para calmar la espera les dejo un buen resumen de lo que fue una movida temporada 2009 (tanto dentro como fuera de la pista).




Así está el país...

5 de diciembre de 2009

Campeones, campeones, olé, olé, olé:

Generalmente a los eventos deportivos de gran importancia sólo se los ve como eso, un evento que empieza, se desarrolla y se termina, pero que no deja nada para el que lo organiza, más que un excedente económico producto del turismo.


Sin embargo, son más que un simple acontecimiento. El Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos a realizarse en Río de Janeiro en 2016 le darán a Brasil una oportunidad única de crecer aún más como nación, y también en lo deportivo.


Un ejemplo perfecto para aprovechar este impulso dado por un Juego Olímpico es España, y su Barcelona 1992.


O ustedes creen que la actualidad deportiva española es una casualidad de un par de buenas generaciones que se juntaron?


Dos campeonatos en la Fórmula 1 (Alonso 2004 y 2005), dos de los cuatro mejores pilotos de Moto GP (Pedroza y Lorenzo), una selección de básquet de las mejores del planeta (medalla de plata en Pekín), campeona de Europa en fútbol, el mejor equipo a nivel clubes del mundo; en tenis, ganaron la Copa Davis en 2000, 2004, 2008 y 2009 y en los últimos 6 años tuvieron a 2 nº 1 diferentes, Ferrero y Nadal. Éstos son algunos de los logros españoles en la última década.



Me estoy empezando a cansar de los triunfos españoles, más sabiendo que la mayoría, por no decir todos, son más que merecidos.


Y lo peor de todo es que nuestros países parten con una calidad de materia prima similar deportivamente hablando. Pero los jugadores y atletas argentinos no cuentan con esa organización (producto de una política de estado a largo plazo) que los respalda a pesar de cualquier inconveniente que puede aparecer.



Así está el país…