Me parece que así definiría “Bambino” (o “come bambinos”) Veira a éste video de un corredor de rallies estadounidense devenido en dueño de DC, una marca de zapatillas e indumentaria relacionada con los deportes extremos.
Debe ser fácil ser la mano derecha de alguien cuando las cosas andan bien. Pero la parte difícil tiene que ser aguantar a alguien cuando las papas queman, por eso "admiro" como los lacayos de Maradona bancan a D10S cuando más lo necesita.
La pobre actualidad de la selección generó que los chupaculos sean más chupaculos que nunca, que los críticos expertos sean más duros y menos coherentes que en toda su historia de "periodistas deportivos", y que los fanáticos del deporte más popular del mundo nos sintamos muy decepcionados por el juego de la selección.
Como fanático del fútbol, y del equipo nacional, tengo que decir que los únicos dos partidos que me perdí en cinco años fueron por voluntad ajena, y no por la propia.
Lo que éste equipo nacional logró es que una persona como yo, que deporte que pasan por televisión, deporte que miro, evento que no lo dan por TV, encuentro una forma de verlo por internet, elija ver el partido de la aburrida Francia de Domenech por el repechaje para el Mundial por sobre el partido de la Selección contra España.
Fui a comprar ropa el otro día, y pagué con tarjeta de crédito. Como es normal, me pidieron la firma, la aclaración y un número de teléfono. Nunca se me cruzó por la cabeza anotar el número de mi casa, sino que automáticamente escribí mi celular. Y me puse a pensar…hace cuanto tiempo es normal tener celular? no debería pagar un derecho de piso al teléfono de línea antes de quitarlo de la escena por completo?
Pero lamentablemente, y a pesar de todo lo que nos dieron los fijos, hoy en día el móvil es el protagonista de las comunicaciones de los seres humanos (junto con la PC).
Pero como ya sabemos, la tecnología puede ser usada de manera errónea, y el celular no es la excepción.
En este caso no me refiero al uso literal del aparato, sino a la forma de decir los números de teléfono.
Es completamente inadmisible que no haya una forma establecida de dictarle tu número a la persona que te lo pidió (algo que a quien escribe esto le pasa muy poco). No puede ser que un mismo teléfono sea dicho de 48 maneras diferentes…pongamos un ejemplo: tomemos el 15-2564-8975
Forma nº 1: 15, 256, 489, 75
Forma nº 2: 152, 564, 897, 5
Forma nº 3: 15, 25, 64, 89, 75 (ésta es la que prefiero)
Forma nº 4: 152, 564, 89, 75 (ésta es la que más me disgusta, porque mezcla la 2 y la 3)
La lista podría seguir casi eternamente…
Me parece que es momento de unificar la forma de pasarle tu teléfono a alguien, para evitar que a personas estúpidas se les ocurra una nueva forma de ser “original”…
Puedo nombrar muchas ventajas que tiene vivir en una casa por sobre hacerlo en un edificio de departamentos. Pero no es la idea de éste post deprimir a todos aquellos que alguna vez disfrutaron de un patio con césped verde y plantas de todos los colores, y que ahora, si tienen suerte, escupen a los transeúntes desde el 10º “B”.
El objetivo de esta reflexión(?) se centra en las denominadas (y nunca bien ponderadas, claro está que por mí, que soy quien escribe esto) “charlas de ascensor”.
Quién no ha sufrido un interminable minuto dentro de ese pequeño cubículo junto a alguien que, si por uno fuera, no existiría en éste mundo?
Desde “Hasta las pelotas” les daremos algunos “tips” para evitar estos momentos incómodos con gente no deseada (vale la pena aclarar que estos consejos son para las personas que viven en los departamentos, y no para aquellos que son visitas, ya que éstos últimos van a subirse al elevador con el dueño de casa, o en su defecto con algún familiar de éste).
Tip nº 1: Retrase todo lo posible su entrada al lobby en caso de ver gente (especialmente señoras de más de 50 años) en el mismo.
Cómo lo puede hacer? Finja atarse los cordones. Haga como si fuera a mandar un mensaje de texto. Atienda un llamado ficticio, o simplemente cruce la calle para “saludar a un familiar”.
Si esto no le funcionó, y la señora sigue en la misma posición, usted no tiene otra alternativa que entrar.
Cuál es el siguiente paso? Lo cierto es que una vez traspasada la frontera de la puerta de entrada no queda mucho por hacer. Luego de varios sin sabores, comprobé que la mejor forma de escaparse de las manos de los silencios incómodos es la siguiente:
Tip nº 2: Cuando a uno le preguntan: “subís?”, hay que responder: “si, pero por la escalera. Estoy intentando bajar unos quilitos”. Esto les va a servir solamente si son personas que tienen una panza prominente como yo, o si son deportistas y argumentan que es parte de su entrenamiento diario.
Esto es todo lo que puedo hacer por ustedes, espero que les sea útil…
Me sorprende la facilidad con la que la gente adopta el espíritu navideño cada vez más temprano en el año. Uno no lo comparte, pero se puede dejar pasar ya que no afecta a terceros (excepto a los todo por $2, que aprovechan y en Octubre empiezan a vender papás noeles por doquier).
Pero este post tiene que ver con gente que si se ve perjudicada por una parte esencial de la navidad: Papá Noel, y más que nada su vestimenta. Es ahora o nunca. Es tiempo de evolucionar: llegó el momento de cambiarle el traje a Papá Noel…
Piénsenlo un segundo…
Todos conocemos la historia sobre la creación marketinera de un Santa Claus del Hemisferio Norte, que precisa estar bien abrigado por las temperaturas invernales de la parte careta del mundo en Diciembre.
Pero acá, la Navidad nos recibe con 45º a la sombra.
Yo me pongo en el lugar de todos aquellos padres, tíos, amigos y demás que alquilan un traje de Papá Noel con un solo objetivo: sacarle una sonrisa a todos los chicos y chicas que estén en la reunión familiar (y porque no, cumplirle la fantasía a la madre, tía, amiga e incluso abuela).
Por eso, desde “Hasta las pelotas”, nos ponemos en campaña para lograr cambiarle el traje a Papá Noel por uno que sea adecuado para usar en los comienzos del verano.
Antes que nada quiero pedirle perdón a las mujeres que lean este post, que está dedicado en su totalidad a los hombres.
Les describo la situación: Es un día más en la facultad (en realidad es un terciario, pero bueno…le digo facultad), y como todos los días en algún momento, la naturaleza llama y yo respondo.
Me levanto de la silla, atravieso el aula, y me dirijo al baño. Como era de esperarse éste estaba vacío ya que toda la escuela estaba en clase.
Entro al tocador (nunca entendí este nombre…) y me acerco a los mingitorios, de los que hay cuatro: dos en una pared, y dos en una opuesta. En el camino a éstos paso por dos de los cuatro cubículos que hay disponibles para que uno sienta que puede elegir, que no es preso de una u otra opción (vale la pena aclarar que no juzgo ni juzgaré a aquellas personas que prefieran la seguridad y el confort de los cubículos por sobre la rapidez y el poco higiene de los mingitorios).
Para saltear algunos pasos que no deseo describir y menos aún que ustedes lean, prosigo a la parte en la que ya estoy meando.
En el medio del acto escucho a una persona entrar (hasta ahora nada raro). Con mi vista periférica veo que decidió omitir los dos primeros cubículos y que se dirige a los urinales (esta fue una deducción que hice en base a la apariencia del caballero).
He aquí el problema… este muchacho (sic. Julio César Cáceres), ignorando por completo una de las pocas reglas tácitas que tenemos los hombres, SE PARÓ AL LADO MÍO!!! No eligió ninguno de los dos mingitorios que estaban dándome la espalda… no eligió los otros dos cubículos disponibles (que por cierto, son más grandes que los primeros)… ELIGIÓ PARARSE MÍ IZQUIERDA PARA MEAR UNO AL LADO DEL OTRO!!!
Qué le pasa a la gente? Si además de romper las leyes escritas, pasamos por arriba las tácitas qué nos queda?
Tras 20 años de carrera, ninguna corona de Grand Slam, 6 títulos en singles, el partido más largo en la historia de la era profesional del tenis (6 horas y 33 minutos contra Arnaud Clèment en Roland Garros 2004) y un ranking que llegó a su tope en 2001 cuando fue 17º del mundo, se retiró uno de los grandes: Fabrice Santoro.
Para los que nos gusta el tenis, con decir su nombre ya sabemos de lo que estoy hablando. Para los que no, imaginense a Ronaldinho en su mejor momento (Barça 2005-06) pero con una vigencia de 20 años. Nada mal, no?
Pero dicen que una imagen vale más que mil palabras, así que acá les dejo algunos videos para que juzguen por ustedes mismos lo que fue este señor jugador de tenis.
Constantemente en el mundo del deporte se está buscando al mejor. El fútbol no sólo no es la excepción, sino que es uno de los deportes en donde más competencia hay ya que es el más popular del mundo.
Entonces, cómo establecemos cuál es el equipo que mejor juega?
La temporada pasada se nos hizo fácil, porque coincidió con el que ganó todo lo que jugó (el Barcelona de Pep Guardiola).
Pero quién es el mejor hoy?
No tengo ninguna duda de que el Arsenal de Wenger es el equipo que mejor juega al fútbol en la actualidad (aunque lo viene haciendo por más de 10 años).
Basta con mirar la cantidad de goles convertidos que tiene en la Liga Premier Inglesa (36 en 11 partidos) para darnos cuenta de que tiene la mirada fija en el arco contrario.
Pero no nos quedemos sólo con los goles: miremos la posesión del balón. No hay partido en el que “Los Gunners” tengan la pelota menos del 60% del tiempo (con picos de hasta 80% en el partido en el que hoy vapulearon al Wolverhampton).
Además basta con mirar 15’ de un partido donde esté jugando Cesc Fabregas para darnos cuenta como se juega al fútbol (esto es completamente subjetivo, pero bueno, suma…).
Hace mucho tiempo que no vemos a un equipo argentino tratar tan bien a la pelota. Y no me digan que el Arsenal tiene jugadores de primer nivel y que tiene plata para comprar a quien se le antoje, porque no es así. Sólo 3 de los 11 que fueron de arranque hoy no son fruto de la cantera del equipo. Además a principio de temporada se vieron obligados a desprenderse de su delantero estrella Emmanuel Adebayor y de un gran central como Kolo Toure (ambos al Manchester City) por problemas económicos.
Si un entrenador tiene la intención de hacer jugar bien a un equipo puede hacerlo, aunque tiene que ser fuerte en sus convicciones cuando las cosas no funcionen como quiere.
Cuantas veces escuchamos decir que en el Diego Armando Maradona no se puede jugar al futbol?
En el partido que Argentinos empató con Central 1 a 1 ,con goles de Zelaya a los 16’ y de Pavlovich para “El Bicho” a los 41’, ambos en la primera parte, pudimos ver momentos de buen fútbol por parte del conjunto de Claudio Borghi.
Está bueno ver un equipo que apueste al ataque desde el comienzo del partido, destinando por lo menos 4 jugadores a vencer el arco contrario (Raymonda, Sosa, Hauche y Pavlovich), sin contar a los volantes por afuera que se pueden sumar para terminar siendo 6 los que intenten una ofensiva.
Por qué no ganó Argentinos entonces?
Porque luego de la expulsión de Valentini a los 27’ del primer tiempo, el equipo de Cuffaro Russo firmó el empate e hizo todo lo posible para aguantarlo.
Es cierto que en una cancha más grande el equipo de La Paternal hubiera tenido más espacio para aprovechar el jugador de más, y jugar por afuera con 2 extremos para no sólo tirarle centros a Pavlovich, sino también para abrir y obligar a extenderse por el campo a un Central que se hizo muy chiquito atrás, y que tuvo en Broun a su mejor jugador.
En definitiva, Argentinos demostró que si se quiere, se puede jugar bien al fútbol en todos lados, sólo que algunos eligen no hacerlo y poner excusas como el tamaño de la cancha, para justificar su mediocridad futbolística.
Antes que nada les quiero agradecer por estar leyendo esto, y segundo quiero compartir una inquietud que me surgió hoy en el colectivo.
Me desperté por la mañana y como todos los días elegí la ropa que me iba a poner, basado en la temperatura que dicen en la radio. Tengo un sistema bastante perfeccionado para definir si es buzo o campera, pantalón largo o bermuda, capucha o bufanda y rara vez me equivoco.
Cuando salí de mi casa para ir caminando a la parada del colectivo me encontré más que conforme con mi atuendo.
¿Dónde está el problema se preguntaran ustedes?
Bueno, mi problema empezó cuando me di cuenta de que la gente que estaba esperando el bondi conmigo tenía bastante más abrigo que yo (eso me suele pasar, pero generalmente no hay tanta diferencia de prendas echadas encima).
Una vez en el colectivo, confirmé que no sólo eran las personas que estaban en la parada las que estaban sobre-abrigadas, sino que todos los pasajeros tenían por lo menos un atuendo de más.
Esto, indefectiblemente, iba a afectar mi sensación térmica durante el viaje, ya que varios pasajeros dejarían las ventanas abiertas para sentirse más frescos, generando una rafaga de viento constante que me haría cagar de frío.
Y yo me pregunto:
¿Por qué una persona que se vistió adecuadamente para el clima del día tiene que sufrir porque el resto del mundo decide ponerse tres abrigos de más?