Mostrando entradas con la etiqueta arsene wenger. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arsene wenger. Mostrar todas las entradas

18 de noviembre de 2011

Dos equipos diferentes:


Tim, de 7am Kickoff, (el Gunner yanqui) escribió este post en Arseblog News sobre la diferencia entre el Arsenal que juega en la Champions y el Arsenal que juega en la Premier. Por si no lo saben, Tim, como la mayoría de los analistas de deportes estadounidenses, basa la mayoría de sus artículos en la estadística.

Esos números que revisó le dieron un resultado bastante interesante. Un resumen rápido sería el siguiente: en la Champions, Arsenal intenta, mete y recibe menos goles (por más que permite más tiros al arco de los rivales), y hace y recibe más faltas que en la Premier League.


¡Que viva la paciencia!:


“¿Qué piensa de la Revolución Francesa?”, le preguntaron a Chou En-Lai, uno de los líderes del Partido Comunista chino. “Es demasiado pronto para saberlo”, respondió quien fuera Primer Ministro de Mao Tse Tung. Algunos dicen que la pregunta se la hizo Francoise Miterrand, que más tarde se convertiría en uno de los presidentes más importantes del siglo XX desde Francia, pero eso no importa demasiado.

Lo importante es que eso pasó en la década del '70, cuando Arsène Wenger todavía jugaba en el Strasburgo, su primer y único club profesional. Al final se convirtió en entrenador, y varios años después llegó a Arsenal.

Dos rivales persiguen a Wenger, algo no demasiado usual

27 de agosto de 2011

(¿Todavía?) No arrancó:

Después de cuatro partidos, el arranque de temporada de Arsenal fue malo en cuanto a resultados, y peor en lo relacionado al juego. Empató 0 a 0 con Newcastle en el debut en la Premier League; le ganó 1 a 0 a Udinese en el Emirates por la Pre Champions; perdió con Liverpool 2 a 0; y le ganó 2 a 1 a Udinese en Italia.

Si bien en los dos partidos en los que Arsenal jugó con 11 todo el encuentro, el equipo ganó, en ninguna de las cuatro presentaciones tuvo la suficiente creatividad en la mitad de la cancha como para generar las suficientes situaciones de riesgo. Esa es la principal consecuencia de las ventas de Cesc y Nasri.


Otro de los problemas tiene que ver con lo corto y lo joven que quedó el plantel. Se fueron Fábregas, Nasri, Eboue y Clichy, y sólo llegaron Gervinho y Jenkinson. Contra Udinese, los once titulares tenían un promedio de 23 años y medio.

Además de los pocos jugadores nuevos y los muchos que se fueron, las lesiones siguen siendo un factor determinante. Para el partido de mañana en Old Trafford, el técnico no podrá contar con Diaby, Wilshere, Squilachi, Bendtner y Gibbs, Koscielny está en duda, y además Song y Frimpong están suspendidos.


Pero no todo es tan malo como parece. Con el triunfo en Italia, Arsenal garantizó su 15° participación consecutiva en la fase de grupos de la Champions League. Eso es bueno en lo económico (si quedaba afuera se perdía de ganar entre £15 y £25 millones, depende de cuánto avance en la competición), y en lo deportivo. Será cabeza de serie del Grupo F, que comparte con Boorussia Dortmund, Olympique de Marsella y Olympiakos. El primer partido será en Dortmund, el 13 de septiembre.

También fue excelente el regreso de Tomas Vermaelen. El belga formó junto a Koscielny, y los dos demostraron ser una pareja central firme y con mucha capacidad de anticipo. Ni hablar de la recontraconfirmación de Szczesny como el arquero del equipo, y del gran 2011 que sigue teniendo Van Persie (22 goles en 26 partidos para Arsenal).


Wenger reconoció que el equipo es corto y que necesita, al menos, un jugador por línea. Parece que está por confirmarse la incorporación del delantero coreano, y capitán de su selección, Chu-Young Park, pero todavía faltan un defensor (lateral izquierdo) y un volante (creativo).


El técnico tiene suficiente plata para comprar a dos buenos jugadores que puedan mejorar al equipo, pero quedan sólo cuatro días antes de que cierre el libro de pases. Hay muchos rumores (se habló mucho de Wesley Sneijder y hasta de Kaka), pero todavía nada concreto. Ojalá lleguen un par de nombres que permitan a Arsenal competir con los gigantes de la Premier y de Europa, que se reforzaron mucho y bien.

14 de agosto de 2011

Todo calculado:


Ya está. Cesc va a usar la '4' de Barcelona. No hay nada que hacer. Es lo que el jugador quería, aunque, como dijo Arsène Wenger, estaba dividido entre dos amores: su club de origen y el que le dió la oportunidad de convertirse en uno de los mejores volantes del mundo.


Las contrataciones de Fábregas y de Alexis Sánchez, lo afianzado que se mostró Javier Mascherano hacia el final de la temporada pasada, y la continuidad de todos los jugadores más importantes, significan que Barcelona tiene muchas chances de continuar como el dominador del fútbol español y europeo.

Algunos 'especialistas' habían dicho que la compra de Cesc era caprichosa y que no tenía sentido. Argumentaban que no valía la pena el gasto porque probablemente no será titular, y deberá pelear el lugar con Keita y Thiago (de gran pretemporada). Pero el periodista español Martín Perarnau tiene algunas ideas que justifican el fichaje.


Pero hay otra veta para analizar la transferencia de Fábregas. Cesc no es el primer jugador que Wenger le vende al Barça. El ex capitán de Arsenal será el sexto gunner que, desde la temporada 2000/2001, se pondrá la camiseta azulgrana después de vestir la del equipo del norte de Londres.


Todo empezó con la doble transferencia de Mark Overmars y Emmanuel Petit en 2000, que le costaron a los catalanes £32 millones. Tres años después, fue otro holandés, Gio Van Bronckhorst, el que cambió Inglaterra por Catalunya como parte del pase de Fábregas a Arsenal. En la temporada 2007/2008 Thierry Henry dejó el club por £19 millones. Y en 2009, el bieloruso Aliaksandr Hleb se fue al Barça por £14 millones.

Con los £30 millones (más £5 de variables) que Wenger aceptó por Cesc, la suma gastada por Barcelona en jugadores de Arsenal ronda los £100 millones en once años, un número demasiado importante como para que sea casualidad.


Una posible explicación puede estar relacionada con que los dos clubes tienen una forma similar de jugar al fútbol. Esa similitud significa que los jugadores de Arsenal tendrán menos inconvenientes para acostumbrarse al “Paradigma Guardiola” que los que lleguen de otros equipos. David Villa (usual titular de la selección española) e Ibrahim Afellay (de la cantera de Ajax, espejo en el que se fijó La Masía), cumplen con la misma premisa y no tuvieron problemas para acomodarse al mejor equipo del mundo.

Pero Dmitro Chigrinski y Zlatan Ibrahimovich, que llegaron juntos en 2009, y fueron criados futbolísticamente de otra manera, sí tuvieron inconvenientes y no se adaptaron.


Arsenal hace algo parecido al Barsa, pero con los juveniles. Como Wenger es un un experto en 'cazar' talentos jóvenes, La Masía es uno de sus lugares preferidos. Fábregas es el ejemplo más importante de adolescentes que cambiaron España por Inglaterra con promesas de fútbol de primer equipo, pero Fran Mérida (vendido a Atlético Madrid en 2010) y Jon Miquel Toral (actualmente en la reserva) también tienen pasado catalán.


Es lógico que cuando Arsenal o Barcelona buscan reforzarse se fijen en clubes con una idea similar a la propia. De esa forman se ahorran una buena parte del tiempo que le suele llevar a los futbolistas acostumbrarse a las nuevas circunstancias. El ejemplo más claro de esto es Mascherano. El ex Liverpool le tardó media temporada acomodarse (pero cuando lo logró, fue uno de los jugadores más útiles para Guardiola). Eso no va a pasar con Fábregas. Su adaptación va a ser inmediata, no sólo porque conoce a la mayoría de sus compañeros, sino además porque toda su vida jugó a lo mismo que juega Barcelona.