Mucha gente alrededor de todo el mundo disfrutó de los Juegos Olímpicos que se desarrollaron en Pekín en 2008. Sin dudas fueron los más tecnológicos y modernos hasta ahora, y va a ser difícil que Londres o Río de Janeiro los superen.
Pero una de las incógnitas que surgió durante y después del evento, fue cuánto uso le iba a dar China a todos esos estadios construidos especialmente para la competición, para los cuales gastaron una montaña de plata.
Una de las respuestas fue firmar un acuerdo con la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) para que las próximas 3 finales de la Copa Italia se jueguen en el Nido de Pájaros (el estadio Olímpico).
En Agosto de este año, Inter y Lazio disputaron el partido decisivo de ésta copa en Pekín, resultando el equipo de la capital italiana victorioso por 2 a 1. Sin dudas, la exitosa realización de ésta final fue el punto de partida para que la FIGC acordara con el gobierno chino a cambio de unos 15 millones de dólares por los 3 años.
La Copa Italia se caracteriza por ser el segundo torneo en importancia en ese país, y no es extraño que un equipo que rara vez aspira al título de la Serie A llegue a la final de este certamen, e incluso que la gane. Llevando la final a Asia, lo privan al hincha de aquel equipo de vivir de cerca una posible vuelta olímpica del club de sus amores.
Está bueno que el deporte trascienda fronteras y se acerque a otros países… pero a qué precio?
Asia (con China a la cabeza) se ha vuelto un mercado que buscan todos los deportes.
Éste año el Masters de fin de año no lo organiza la ciudad de Shanghai, sino que se hace en Londres. Pero Asia no se quedó con las manos vacías, ya que se incorporó una gira de canchas rápidas indoor para los meses de Octubre y algo de Noviembre con varios torneos a lo ancho de Oriente.
Los equipos de fútbol más importantes de Europa eligen ésta parte del mundo para ir a hacer sus pretemporadas.
Y la NBA está a punto de firmar un convenio con la Federación China de Básquet para hacer la “NBA China”.
Hace 7 años, un monstruo de 2.29 metros se instaló en la mejor liga de baloncesto del mundo para no irse nunca más. Estoy hablando de Yao Ming, que fue seleccionado primero en el draft de 2002 por los Houston Rockets.
Desde entonces, cuando se acerca El Juego de las Estrellas, Yao tiene miles de millones de votos asegurados (uno puede votar más de una vez) que lo colocan como titular en el equipo del Oeste.
Hace poco más de un mes se anunció que los Rockets tendrán una nueva camiseta (la actual es roja, con detalles grises), declaración que al instante generó polémicas.
Cuál es el problema?
Que mucha gente encontró alguna similitud con la camiseta de la selección China de Básquet, y lo vincularon inmediatamente con el objetivo de expandirse al mercado chino.
No nos olvidemos que los equipos de la NBA son empresas privadas, que en el último tiempo sufrieron grandes pérdidas económicas.
Pero eso justifica hacer cualquier cosa con tal de recaudar más dinero por medio de la venta de camisetas?