Gran, gran triunfo de Arsenal en
Stanford Bridge, uno de los estadios más difíciles para visitar. El
partido terminó 5 a 3 para los de Wenger, que lograron su octava
victoria en los últimos nueve partidos. Con el espíritu bien arriba
y una clara mejora en el tema confianza, Arsenal recibirá a
Olympique de Marsella el próximo martes para intentar asegurarse un
lugar en los octavos de final de la Champions.
En cuanto al partido en sí, fue una
sucesión de errores defensivos sumado a bastante efectividad en
ataque. Arsenal aprovechó de manera perfecta la alta línea
defensiva con la que juega el equipo de Vilas Boas, y Chelsea sacó
ventaja de la fragilidad general de la defensa gunner.
Los tres del medio, que fueron Song,
Arteta y Ramsey, no fueron tan determinantes como en otros partidos,
aunque hicieron más que bien su trabajo, especialmente cuando era
necesario bajarle el ritmo al partido y controlar la posesión de
pelota.